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El curioso caso de los gatos fiscales

La Brújula

En la enorme necesidad de recursos líquidos y propios que tienen todos los municipios del país, el ayuntamiento de Villa de Arriaga, por estas fechas pero del año pasado, se pusieron creativos con su Ley de Ingresos y pensaron que era una buena idea cobrar un impuesto a la Federación por cada metro lineal de las vías del ferrocarril que cruza por ese territorio.

Lo sustentaban en que el aprovechamiento de ese tipo de infraestructura merecía que se devolviera a las arcas municipales a través de una contribución. No obstante, la Federación recurrió el caso y la Suprema Corte de Justicia de la Nación consideró inválido ese cobro; argumentó que aún en su autonomía, los municipios no tienen atribuciones constitucionales para imponer ese tipo de impuestos.

Menos cuando en este caso las vías del ferrocarril corresponden a una regulación exclusiva del gobierno federal.

El municipio más industrializado del país, el de Villa de Reyes, con una ubicación espectacularmente estratégica por el trazo de las vías que cruzan por esa región, en su Ley de Ingresos 2027 ha considerado una intentona parecida, con una ruta y fundamento jurídico diferente que la SCJN ya conoce en un anteproyecto que se discutirá en este mismo mes.

El pronóstico es reservado. Por un lado, sentaría un precedente para que otros municipios del país recurran a una argumentación parecida. Pero también genera una inquietante controversia sobre las maneras de funcionamiento del pacto federalista.

Que los municipios se duelen porque no tienen dinero suficiente es cierto, y porque creen que no les llega en proporciones adecuadas a sus planes de desarrollo, también lo es. Villa de Reyes se ha jugado quitarle un pelo al gato, con fundamento de que no pretenden fijar un impuesto, ni mucho menos gravar el aprovechamiento de la infraestructura. Lo que dicen es que sí tienen derecho a una planeaciòn adecuada, tutelada por la Constitución, en la que si es alterada, modificada o influenciada por un tendido ferroviario, desde luego que merecen una retribución fiscal.

¿Y qué hay del federalismo?, esa conceptualización romantizada que dice que entre los gobiernos de los tres niveles hay un pacto fiscal y otro de cortesía política.

Villa de Reyes dice que es verdad, pero también que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Es bastante ambigüo. Como ejemplo citan el programa federal de Vivienda del Bienestar; la construcción de esas casas que ha avanzado con extrema lentitud en SLP, sin embargo conlleva para los municipios en donde es desarrollada no cobrar las licencias de construcción o las tomas del servicio de agua, tampoco el drenaje. El tratamiento de aguas es un caso posterior que no constituye un hecho jurídico en sí.

A la inversa, con esa lógica, VR expone que su derecho a una planeación ordenada debe quedar intacto, o, en su caso, pedir de la manera más cortés a la Federación a través de su Ley de Ingresos que les pague por la operación del tendido ferroviario -atribución exclusiva del gobierno federal-, o cualquier modificación que genere impactos.

No hay la mínima estimación de cuánto pudiera ese municipio ingresar en recursos propios si procede su ingeniosa idea de cobrar un derecho por no alterar su planeación urbana; argumentan que es tan excepcional que por eso continúa la llegada de inversiones e instalación de empresas en su zona industrial integrada por tres parques privados en expansión.

Los ministros no deben ir más allá de noviembre antes de pronunciarse sobre ese controversial y muy curioso caso; si hay negativa, el municipio ajusta su Ley de Ingreso 2027 y borra el concepto de derecho de planeación -un instrumento que aseguran data desde el año 2018, no es ocurrencia derivada del próximo boom ferrocarrilero, eso dicen-, para que no exista en el ejercicio fiscal del próximo año.

Caso contrario, les dan la razón; van a quedarse no con una millonada, pero sí con algo que les ayude en algo.

PLAZAS Y NUEVO WALMART EN VILLAMAGNA
A varios ha despertado curiosidad la preparación de una amplia superficie de terrenos en las inmediaciones del fraccionamiento Villamagna, al poniente de la ciudad, una zona que pocos han dimensionado con exactitud, hasta dónde llegará ese crecimiento.

Las compañías comerciales, como siempre, son las que atinan a futurear en ese aspecto. Lo que viene para esa reserva es, con mucha probabilidad, un nuevo Walmart Super Center, junto a una batería de dos o tres plazas trendy, con locales comerciales y restaurantes. Algunas marcas nacionales han comenzado a preguntar sobre esos desarrollos. Si empieza a tomar forma, será hacia el segundo semestre del próximo año.

CONSTRUCTORES AL ATAQUE
El ala empresarial, está visto, está muy entusiasmada hacia lo que será el proceso electoral 2026 - 2027, y tener una participación política activa. Les decía en una Brújula de hace un par de semanas, parece -es de momento, todo puede cambiar de aquí a junio- en la elección por la capital, se estilaba una competencia entre empresarios.

El constructor Christian Doig Alvear intenta quedarse con la coordinación municipal para la Defensa de la Transformación, para que en manera eventual lo lleve a ser el candidato de Movimiento de Regeneración Nacional. Lo arropa en cierta manera, su cercanía con Eli Cervantes.

VIADUCTO PONIENTE, OBRA NECESARIA
A estas alturas queda más que claro que el gobierno estatal será el que ejecute la construcción del macroproyecto de Viaducto Poniente, en una zona con una altísima presión vehicular y que los gobiernos locales tuvieron en el más infame de los abandonos. Ese inmenso puente de dos kilómetros de extensión supone un reto de ingeniería, pero todos están previstos en el ante proyecto ejecutivo.

Uno lo es las inmensas zapatas que se colocan a varios metros de profundidad, y que coinciden con zonas que constituyen el lecho del río Santiago, ahora urbanizado.

Las excavaciones que haya en el lugar en manera eventual, invariablemente encontrarán agua subálvea. Expertos de la construcción sin embargo, exponen que hay técnicas y tecnología suficiente que permite avanzar en los trabajos sin que esos cauces naturales representen un obstáculo. La obra, por tanto, está garantizada, representará una inmensa solución de movilidad.

@LA_BRÚJULA_O
 

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