La Presidenta Claudia Sheinbaum reveló que empresarios le han pedido detener los aumentos salariales, pero aseguró que su Gobierno mantendrá la política de recuperación del ingreso de los trabajadores y negociará un nuevo incremento para 2027.
La Mandataria relató que, durante sus reuniones con representantes de la Iniciativa Privada, recibe propuestas con las que no está de acuerdo, entre ellas modificar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y suspender las alzas salariales.
"'Oiga, que si subimos el IVA', no. 'Oiga, ya no debe haber aumento', no, vamos a sentarnos a saber de qué tamaño va a ser el aumento el próximo año", expresó.
Sheinbaum no identificó a los empresarios que le plantearon frenar los incrementos, aunque explicó que sostiene reuniones periódicas con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y el Consejo Mexicano de Negocios.
La Presidenta sostuvo que su Administración escucha las propuestas del sector privado, pero no está dispuesta a abandonar su modelo económico, basado en la distribución de la riqueza y los programas sociales.
"Tenemos un modelo, un proyecto y no traicionamos ese proyecto", afirmó.
La declaración ocurre en medio de la discusión sobre el incremento al salario mínimo para 2027, luego de que representantes empresariales plantearon la necesidad de moderar los ajustes para evitar presiones sobre el empleo y los costos laborales.
Sheinbaum destacó que el salario mínimo pasó de unos 2 mil 800 pesos mensuales en 2018 a más de 13 mil 500 pesos en la actualidad, como parte de la política salarial iniciada en el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
En este contexto, la Presidenta sostuvo que, pese a las diferencias sobre salarios y política económica, los empresarios están satisfechos con los resultados de su Administración.
"El otro día, en el Consejo, hasta los empresarios están contentos, porque atendemos, yo los recibo seguido", señaló.
Sheinbaum explicó que recibe a representantes del CCE aproximadamente cada uno o dos meses y que también mantiene encuentros con integrantes del Consejo Mexicano de Negocios para escuchar sus propuestas.
La Mandataria defendió la existencia de diferencias con el sector privado, y sostuvo que la diversidad de opiniones es parte de la democracia.
"Habrá cosas en las que no están de acuerdo, como les dije, qué bueno. Imagínense que todos pensáramos igual, entonces sí habría autoritarismo", expresó.
También criticó a empresarios que, según dijo, se oponen a los programas de bienestar y a los incrementos salariales porque buscan concentrar mayores ganancias.
Como ejemplo de colaboración con el sector financiero, mencionó las propuestas de instituciones bancarias para facilitar la apertura electrónica de cuentas, impulsar los pagos digitales y ampliar el acceso al crédito.