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Mira Bartola

De pasadita

“Ahí te dejo esos 2 pesos, pagas la renta, el teléfono y la luz”
Versaba la letra de la canción escrita por Chava Flores (“Peso sobre Peso”) icónica melodía escrita en 1953, que inmortalizó Pedro Infante en la época dorada del cine mexicano, que hablaba de la abnegación y administración del dinero en efectivo en el hogar, con su toque elevado de humor.
 
Historia que muy pronto dejara de ser posible, con la nueva legislación que se encuentra ya en el Senado y que fue aprobada “fast track” en la Cámara de Diputados, sobre el manejo de dinero en efectivo y transacciones electrónicas.
 
Mismas que pretende limitar las operaciones en efectivo en México, tal como Bartola la hacía para realizar sus pagos, para hacer que cada vez más se “mueva” el flujo del numerario en solamente en operaciones electrónicas.
 
Y es que es verdad que el dinero en efectivo es un instrumento que es utilizado por los mexicanos de manera frecuente y amplia, pero también es un hecho que en la sombra de los “negocios obscuros” y delitos en nuestro país, el efectivo es la mejor manera de no dejar rastro. 
 
 Esta iniciativa de ley de Economía Digital para pagos Digitales y Electrónicos, que fue propuesta de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que se impulsa por los partidos aliados de Morena (Partido del Trabajo y Partido Verde), busca que de manera inmediata se obligue a gasolineras y casetas de peaje a recibir solo pagos electrónicos. 
 
También faculta a la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) a determinar las reglas de operación de otros sectores estratégicos donde el pago electrónico sea la única vía.
 
Esta ley busca que en 2027 se alcance un 50% de operaciones digitales, elevando la cifra de 20% que actualmente se utiliza de manera digital, contra un 80% en la vía de efectivo en México.
 
Sin duda los objetivos de esta ley se encaminan a la formalización de pequeñas y medianas empresas y la dar orden en la fiscalización de las operaciones con registros claros, para evitar la evasión fiscal y el uso de recursos de procedencia ilícita, asignatura pendiente en México, que incentiva y esconde gran parte de los delitos.
 
Aunque en la letra y discurso se escucha como algo favorables, es un hecho que se topara con obstáculos, tales como la falta de infraestructura y conectividad que tiene nuestro país, ya que la limitación de internet y redes de conexión serian un gran problema.
 
EL alto nivel de informalidad en México (55%) es sin duda otra de las limitaciones que tendrá la adopción de esta nueva modalidad de pago en línea, ley que obligará a todos a manejar la tecnología en sus establecimientos comerciales aun los más pequeños.
 
Las comisiones es otro factor que tal vez no han tomado en cuenta, ya que la operación de estas herramientas, siempre van de la mano de cargos por su aplicación.
 
Estos son solo algunos de los “peros” con los que se encontrara esta nueva ley, que pretende sobre todo evitar la evasión fiscal, la informalidad y los altos montos que se mueven en pagos de gasolina y casetas de cobro en México, acción por demás recaudatoria sin huella de violencia fiscal.
 
Pareciera que esta ley se aprueba con la urgencia de cobrar más dinero y controlar el flujo obscuro en operaciones, que en la línea de impulsar el oren y la prosperidad en todos los estratos del comercio y la economía en México.
 
Se preocupa mas por limitar el efectivo y llevarlo al control para su recaudación, que, a la intención de impulsar la fortaleza de economía, desde las más pequeñas empresas de nuestro país, para darles también salud financiera y no solo pasarlos a la “báscula”.
 
Esta ley debía acompañarse de un manual completo de cómo generar ideas, empresa e impulsar la economía, con la creación de empleos, además si de acercar a los pequeños emprendedores y empresarios, las tecnólogas, la información y las herramientas digitales para la promoción de sus servicios y productos, para que su camino sea largo y próspero y no solo tener la recaudación como su fin último.
 
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