Las autoridades de Taiwán han condenado las maniobras militares puestas en marcha durante la jornada por la Armada de China en la región del Indo-Pacífico y han alertado de que son una "amenaza para la estabilidad".
El ministro de Defensa taiwanés, Wellington Koo, ha rechazado este tipo de ejercicios, que se concentran en el mar Amarillo y el mar de China Meridional, entre otros, al tiempo que ha señalado que se trata de un acto "temerario" por parte de Pekín.
Las maniobras han comenzado después de que el presidente de Taiwán, Lai Ching Te, diera el sábado un discurso con motivo del Día Nacional de Taiwán, en el que criticó la presencia militar china. "Taiwán busca la paz, pero no vamos a renunciar a nuestra libertad", aseguró entonces.
El Ministerio de Defensa de China informó el domingo de que las maniobras cerca de Taiwán buscan "hacer frente a cualquier acto de independencia" por parte de la isla. Está previsto que se alarguen durante toda la semana.
Los vínculos entre China y Taiwán se rompieron en 1949, después de que las fuerzas del partido nacionalista Kuomintang sufrieran una derrota en la guerra civil contra el Partido Comunista y se trasladaran al archipiélago. Las relaciones se restablecieron solo a nivel empresarial e informal en la década de 1980.