La cuenta regresiva para la reducción de la jornada laboral ya comenzó. A partir de enero de 2027, la carga semanal pasará de 48 a 46 horas en su primera etapa, y aunque las empresas de San Luis Potosí aún afinan la manera en que enfrentarán el cambio, el sector empresarial reconoce que será necesario modificar esquemas de trabajo, mejorar procesos y, en algunos casos, recurrir a nuevas contrataciones.
El costo de la reforma: nómina aumentará hasta 20%
La reducción de la jornada se traducirá en un incremento de hasta 20 por ciento en el pago de nóminas, admitió el presidente local de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur), Mauricio Mahbub Tamez.
El empresario señaló que el sector más afectado será el de las micro, pequeñas y medianas empresas, segmento desde donde se genera el 52 por ciento del Producto Interno Bruto del país. Además, recordó que comercio y servicios generan siete de cada 10 empleos en México, lo que dimensiona el impacto de la reforma.
Mahbub Tamez explicó que, ante este escenario, el sector terciario ha considerado medidas como la automatización de procesos, el uso de Inteligencia Artificial, la reprogramación de horarios y la reorganización de turnos para elevar la eficiencia.
Subrayó que la estrategia para el comercio y los servicios tiene que ser diferente, porque su dinámica es muy distinta a la de la industria o el campo. Reiteró que el ajuste en las nóminas dependerá de cada segmento del sector y de la necesidad de contratar más personal para cubrir horarios, aunque todavía no existe una estimación definitiva por giro comercial.
Empresas comienzan a prepararse
La presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en San Luis Potosí, Ana María Abascal, señaló que el sector empresarial ya trabaja en la preparación para cumplir con la obligatoriedad que inicia el próximo año. Indicó que las empresas tienen presente que a partir de enero comenzará esta nueva etapa, por lo que ya analizan las medidas que deberán adoptar.
Como parte de este proceso, Coparmex realizará en noviembre un foro en el que participarán autoridades y representantes de la Secretaría del Trabajo para abordar los alcances de la modificación laboral. Este tipo de espacios, dijo, permitirá a los empresarios conocer y analizar a fondo las implicaciones de la reforma.
Servicios, entre los sectores con mayores retos
Mahbub Tamez advirtió que la reducción de la jornada representará mayores complicaciones para actividades del sector servicios que dependen de turnos y atención continua. Entre ellas mencionó los servicios relacionados con clínicas, laboratorios y hospitales, donde la organización de los horarios tiene características particulares, así como al sector hotelero, que podría resentir de manera importante la modificación.
Consideró que serán principalmente las empresas de menor tamaño las que tendrán que analizar con mayor cuidado cómo reorganizar sus plantillas y horarios, pues cualquier contratación adicional representará una presión extra para su operación.
Algunas empresas ya prueban la jornada de 40 horas
Desde la perspectiva de la Asociación de Ejecutivos de la Gestión del Talento Humano A.C. (ADERIAC), el cambio también puede convertirse en una oportunidad para ordenar el tiempo de trabajo. Su presidenta, Graciela Zendejas, explicó que algunas compañías afiliadas ya comenzaron a prepararse mediante ejercicios piloto y herramientas para llevar un mejor control de los horarios.
Señaló que las empresas que trabajan bajo objetivos, proyectos o contratos con tiempos previamente definidos podrían tener una adaptación más sencilla, debido a que ya cuentan con una estructura laboral delimitada. En cambio, aquellas que aún no establecen con claridad sus horarios podrían aprovechar la reforma para ordenar sus jornadas.
Zendejas indicó que recientemente se realizó un sondeo entre los integrantes de la asociación para conocer el avance en la preparación, aunque todavía no se cuenta con una actualización del porcentaje de compañías que ya han iniciado estos cambios.
¿Adaptarse poco a poco o dar el salto a las 40 horas?
Para la presidenta de ADERIAC, una de las posibilidades que las empresas podrían considerar es adoptar desde ahora la jornada de 40 horas, en lugar de realizar modificaciones graduales conforme avance el periodo de transición.
La ventaja, explicó, sería que las organizaciones podrían diseñar desde un principio sus horarios, procesos internos y dinámica laboral con base en el nuevo esquema, evitando tener que repetir ajustes durante los siguientes años.
Como parte de esta preparación, ADERIAC contempla compartir la experiencia de una empresa que ya opera con una jornada de 40 horas, con la finalidad de que otros integrantes conozcan cómo funciona este modelo y cuáles han sido sus resultados.
Uno de los puntos que genera mayor incertidumbre sigue siendo el impacto económico. Zendejas señaló que será hasta que comiencen a implementarse las modificaciones cuando podrán observarse sus efectos reales, tanto en materia de costos laborales como en aspectos relacionados con el ambiente de trabajo, la rotación y la contratación.
Cabe destacar que, en este escenario, los empresarios potosinos se encuentran ante una transformación que obligará a cada compañía a encontrar su propia fórmula: reorganizar turnos, ajustar horarios, automatizar procesos, mejorar la productividad o incorporar personal, mientras enero de 2027 se aproxima.