Con más de tres décadas de trayectoria y un legado que ha marcado a distintas generaciones a través del ska, Panteón Rococó se prepara para una nueva etapa en su carrera, ya que después de una serie de conciertos especiales, la agrupación mexicana se tomará una pausa indefinida de los escenarios, no sin antes despedirse del público que los ha acompañado desde sus inicios.
Como parte de sus próximas presentaciones, la banda llegará al Coliseo GNP Seguros de Guadalajara el 22 de octubre de 2026, donde compartirá el escenario con Los Caligaris y Los Auténticos Decadentes, quienes se presentan bajo el proyecto Los Auténticos Caligaris. Posteriormente, el 26 de diciembre, Panteón Rococó ofrecerá un concierto en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México, con el que pondrá fin a su gira de aniversario.
Con motivo de estos espectáculos, Panteón Rococó conversó con Publimetro acerca de los aprendizajes que les han dejado 31 años de carrera, la evolución de su propuesta musical y el significado de despedirse temporalmente de sus seguidores, especialmente en ciudades con las que mantienen una conexión personal.
Tras comenzar su historia cuando sus integrantes todavía eran estudiantes, Panteón Rococó ha experimentado una transformación tanto personal como profesional, por lo que continuar haciendo música representa una oportunidad especial para mirar hacia atrás y reconocer el camino que han construido.
“Empezamos esta banda siendo chavos en la preparatoria y hoy en día ya teniendo hijos ya grandes, en otra etapa, pero seguimos haciendo música y afortunadamente seguimos vigentes”, añadieron.
Aunque reconocieron que muchas cosas han cambiado a lo largo de los años, existe un sentimiento que permanece intacto: la emoción de encontrarse frente a sus seguidores y compartir con ellos su música.
Además de su propuesta musical, Panteón Rococó ha desarrollado una identidad escénica en la que los elementos visuales, el humor y la interacción con los asistentes desempeñan un papel importante.
Al respecto, la agrupación recordó que durante sus primeros años se presentaban en espacios pequeños, donde no contaban con las herramientas de producción que actualmente utilizan en los conciertos multitudinarios.