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SanArte4: Abuso reactivo

Existen armas psíquicas sumamente dañinas, que deterioran durante su uso y lamentablemente a veces con atroces consecuencias, al final de la etapa de su aplicación en la mente de un ser humano. La formación reactiva consiste en llevar a la víctima al punto máximo de impotencia y frustración y a una explosión emocional incontrolable, para después señalarle como la o el victimario(a).
 
El o la perpetrador(a) agrede de forma pasiva o activa a su presa psicológica de forma constante, gota a gota, día tras día, para que en algún momento y sobre todo cuando haya otros testigos, entonces, pueda señalar a su víctima como la victimaria. “¿Ves cómo me contesta? ¿Ves cómo todo se toma a mal? Si yo solamente le pedí que hiciera tal cosa.”
 
Pero esa persona que solamente vio una parte de la historia, no sabe que, a solas, quien ha reaccionado de esa forma ha estado siendo torturado(a) psicológicamente por quien le acusa, por ejemplo, con críticas, constantes devaluaciones, haciéndole dudar de su percepción, triangulándole, es decir comparándolo(a) con otras personas para hacerle sentir inferior, siendo sarcástico con él o ella, usándolo(a) de basurero emocional etc., incluso a veces avergonzándolo(a) o humillándolo(a) en diversas ocasiones.
 
Los testigos miran únicamente a una persona en calma, con una máscara muy bien puesta, muy ensayada y perfecta de virtud, bondad, candidez y regulación emocional que señala, a veces, con condescendencia a quien ya no puede más y pone un límite energético desde la desesperación a quien antes estuvo minándolo(a) con perversidad.
 
Y aunque esto suene a película de terror, es más común de lo que nos imaginamos. ¿Te ha pasado? Si te viene algún recuerdo, es posible que sientas algo de miedo, porque darte cuenta de que pudiste ser víctima de manipulación, no solamente abre una ventana que hace entrar la luz del entendimiento, sino que también pueden abrirse muchas otras, en las que existen las posibilidades de otras formas de maltrato que no se tienen conciente y como esto duele, a veces se prefiere poner el freno. Sin embargo, es muy importante conocer estas tácticas violentas y sutiles a la vez, es decir, sibilinas, disfrazadas y muy perversas, para que el veneno no entre a las profundidades del alma.
 
Y es que nos cuidamos de insectos ponzoñosos, de peligros físicos constantemente, pero en cuanto a lo psíquico, generalmente no nos preparan. Nos puede causar un fuerte trauma recibir este tipo de trato a través del tiempo, porque también es una forma de hacerle luz de gas a una persona, es decir, hacerle dudar de su percepción.
 
La cura es aprender a estar seguros(as) de cuando alguien está siendo agresivo(a) pasivo(a) con nosotros(as), aprender a escuchar al cuerpo y sus sensaciones de malestar, a escuchar también a la intuición y trabajar en tener una fuerza mental y autoconfianza y no permitir que se nos culpe por responder ante una conducta que lleva ya tiempo minando nuestra fortaleza.
 
“Quieres hacerme quedar mal con estas personas, tú quieres que ellos(as) crean que soy una mala persona por reaccionar con hartazgo y desesperación y emocionalmente alterado(a) con lo que me has dicho, pero ya que insistes en que los demás observen las dinámicas que aquí se manejan, vamos a contarles la serie de sucesos que han ocurrido anteriormente, como cuando …” 
 
Y entonces allí viene la lista de los horrores, “van muchas veces que me desacreditas mi trabajo, que me comparas, que me críticas, que me difamas, me devalúas etc. y que yo haya reaccionado a esa sucesión de malos tratos no me convierte en el o la culpable.”
 
Claro que, en ese momento, si estás desregulado(a) es muy poco probable que puedas enunciar dichas palabras desde el discernimiento, pero leerlo aquí te puede dar luz para que, si esto ocurriera, que esperemos que jamás sea así, tú puedas poseer esta posibilidad ya integrada en tu psiquis y saber lo que realmente está ocurriendo.
 
O bien, si tú ves de ahora en adelante que alguien le está aplicando este maltrato a otra persona, puedes cuestionarte si realmente es posible que quien está desbordado(a) emocionalmente en realidad es posible que haya estado recibiendo malos tratos y manipulación anteriormente por quien le señala y eso cambiaría el rumbo de la historia de esa persona, porque serías un(a) testigo concienzudo(a), informado(a) y verás, capaz de acompañar a alguien que está siendo tratado(a) injustamente y evitar que su psiquis se traumatice cada vez un poco más. Y si has sido tú quien ha sufrido de esta lamentable circunstancia, recuerda trabajar en tu derecho de expresar enojo con dignidad, poner límites, que tienes derecho a no estar en un lugar en dónde se te depreda y tener formas de escape energético, es decir, maneras creativas de desahogarte. Sobre todo, cree en tu propia percepción y se tu más grande aliado(a) en esta vida.
 
Tu criterio es importante. Entonces renuncias a que te llenen el saco de piedritas, sin decir nada, aguantando, hasta que un día te desplomes y grites tan fuerte, que quien te estuvo llenando de basura te señale como alguien erróneo. Y te programas para que, en ese saco, solamente quepa todo aquello que a ti te hace feliz, te hace brillar y te valida con amor como un ser único y poderoso(a). 
 
Gracias por caminar juntos.
Tu terapeuta.
Claudia Guadalupe Martínez Jasso.
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