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Quien se burla de quien

Opinión

La risa es una expresión ante un estímulo grotesco, cuando la realidad se vuelve ridícula y no tiene una explicación, es lo contario de la tristeza, estimula las endorfinas que te mantienen en un estado de felicidad constante. Es diferente a la burla que hace reír a costa del sufrimiento del otro, esa que lastima, hiere y deprime. Reír es el método audaz de “echar todo para afuera”, mientras el alma va descansando de su abrumada vida. 
 
Los psicoanalistas atribuyen a la risa al recuerdo espontáneo de lo vivido en felicidad, es decir la mente responde a algo que siempre nos agradó en algún momento de la historia personal, como el amor que das y corresponde; aquello que se admira quedando una sensación de plenitud, el mismo sexo, cómplice, íntimo y sensual. El sentir que tus carcajadas rompe tus miedos, esas fobias que no se pueden quitar, pero sin embargo las recuerdas, como cuando una araña del tamaño de una cabeza de alfiler, te causó tanto pánico que brincaste hasta el sofá, que cedió ante el peso descomunal de tu cuerpo, lo recuerdas, lo asimilas y después ríes ante tal ridículo que hiciste frente a tus hijos, serás motivo permanente de risas en cualquier reunión. 
 
Las carcajadas son los exabruptos mayores que se recuerdan íntimamente. No solo la carcajada es un sonido estrambótico que se emite con gesticulaciones, sonidos y movimientos sin intención, es la exageración de sentir euforia positiva. 
El bañarse en algún rio, el bailar, jugar el deporte favorito, pasear al perro, cantar hasta donde la voz se convierte en afonía gutural, es la otra expresión del cuerpo que también ríe.  
 
Existe la otra cara de la risa, la que se finge, aquella que aparece cuando un enojo, una pena, un desacierto o un compromiso, te obliga a levantar los labios, mostrar un poco los dientes como sentido de aprobación, aunque no te guste hacerlo; Sentirte objeto de burla te mantiene alerta, causa ansiedad, angustia y enojo, no porque no se pueda burlarse de uno mismo, si no por el hecho de sentirte desnudo en el ego que todos tenemos.  
 
En fin, reír no hace daño, burlarnos de nuestros defectos ayudaría a no tomarnos tan enserio, en algún lugar alguien será sarcástico, insultativo, arrogante burlón. Lo vemos en las redes sociales, de hay los memes, los nombres como lord cantinas, lady buchona, hace que la gente prefiera algo chusco, a lo serio, lo serio es aburrido, poco entendible y complicado, en cambio, aquello que causa la sensación de placer, es más fácil mantenernos siempre sonriendo.
 
Tanta noticia que no se publica y la que se publica en ocasiones carece de veracidad, está incompleta o simplemente no dice nada, por ello de ahí nacen los analistas que, de un acontecimiento, hacen todo un despliegue de conocimiento del tema, y esta bien, solo que la exageración los hace perder el objetivo primordial.  Algunos analistas toman partido, comunicadores que no salen del closet, que continúan mostrando un rostro imparcial, pero en realidad están sometidos a una realidad, “tomar bando” político distorsionando la realidad, o simplemente haciendo caso omiso a la vaguedad como nos informan nuestros muy queridos y acertados gobernantes.  
 
 Han pasado los informes desde el gobierno federal, estatal y municipal, cada uno a su estilo, la presidenta Sheinbaum tomó las plazas públicas, sin embargo, los gobernadores y presidentes municipales se encerraron con su circulo afín a ellos, no tenían nada mejor que hacer, que derrochar millones de pesos en propaganda, quince días como marca la ley y todo se fue a la basura, millones de pesos en algo que solo benefició a las figuras gubernamentales en turno.
 
La ley de comunicación gubernamental poco se respeta, las actividades de gobierno que se nos presenta, la resumen en un acto que dura una hora, pero para llegar a ese día, el despilfarro es pornográfico ante tanta carencia que tiene la población. 
Los pretextos sobran para gastar, somos rehenes de quienes se ostentan con cargos públicos… al final nada pasó ni pasará, todo seguirá igual, algunos aplaudirán, otros criticarán y así será mientras los ciudadanos no rompamos el círculo impune, que rodean los informes de gobierno. 
 
Nos quieren hacer reír, pero ya nos burlamos, nos quieren felices, pero ya nos asaltaron, nos quieren sonrientes, pero la realidad es la nuestra. Mientras tanto amigo lector sigamos sonriendo como si no pasara nada.
Nos saludamos pronto.
 
Oscar Esquivel 
 
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