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¿Compraste por internet? Así puedes devolver un producto sin pagar el envío

La Ley Federal de Protección al Consumidor establece en qué situaciones el vendedor debe asumir los gastos de devolución y cuándo corresponde pagarlos al comprador.

Comprar por internet ofrece comodidad, pero también existe el riesgo de recibir artículos dañados, defectuosos o diferentes a los anunciados. En México, la Ley Federal de Protección al Consumidor reconoce el derecho a solicitar cambios o reembolsos y establece las condiciones bajo las cuales una devolución puede realizarse sin gastos adicionales para el cliente.

Cuando el producto presenta fallas, no corresponde con lo solicitado o incumple las características anunciadas, el comprador puede exigir su reposición o la devolución del dinero. Además, el artículo 53 de esta legislación establece que, tratándose de devoluciones o reparaciones amparadas por una garantía, el proveedor debe cubrir los gastos de transporte y envío, salvo que exista un acuerdo en contrario.

La situación cambia cuando el consumidor simplemente se arrepiente de la compra. El artículo 56 establece un plazo de cinco días hábiles, contados a partir de la entrega del producto o de la firma del contrato, lo último que ocurra, para revocar la operación. En este supuesto, el vendedor debe reintegrar el precio pagado, pero los costos de envío y seguro corresponden al comprador.

Por otra parte, cuando se comprueba que el artículo no cumple con las condiciones ofrecidas, el consumidor puede tener derecho a una bonificación de al menos el 20 por ciento del precio pagado, conforme a los artículos 92 y 92 Ter. Para evitar complicaciones, se recomienda conservar comprobantes, fotografías del producto y conversaciones con el vendedor, además de revisar las políticas de devolución. Si el proveedor se niega a atender una reclamación procedente, es posible acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

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