El 99.68 por ciento de quienes comenzaron a cotizar bajo el sistema de cuentas individuales y lograron pensionarse entre 2021 y junio de 2026 accedió a este esquema, según datos de la Consar.
Los primeros resultados de la llamada generación Afore muestran una realidad contundente: prácticamente todos los trabajadores que han logrado jubilarse bajo este sistema lo hicieron mediante una pensión garantizada, debido a que el ahorro acumulado en sus cuentas individuales no fue suficiente para contratar otras modalidades de retiro.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), entre enero de 2021 y junio de 2026 se pensionaron 115 mil 400 trabajadores de la generación Afore. De ellos, solamente 367 contaban con recursos suficientes para acceder a una renta vitalicia o un retiro programado; el resto, equivalente al 99.68 por ciento, recibió una pensión garantizada.
La generación Afore está integrada, en el caso del IMSS, por quienes comenzaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997 y cuya jubilación depende principalmente de los recursos acumulados durante su vida laboral en una cuenta individual. Para 2026, las pensiones garantizadas reportadas para este régimen se ubican aproximadamente entre 3 mil 400 y 10 mil 700 pesos mensuales, dependiendo de las condiciones de cada trabajador.
Especialistas señalan que los bajos salarios, los periodos de informalidad laboral y la falta de ahorro voluntario dificultan que muchos trabajadores acumulen el capital necesario para obtener una pensión mayor. Aunque las reformas al sistema de pensiones han incrementado gradualmente las aportaciones patronales y reducido el número de semanas necesarias para pensionarse, los datos de los primeros jubilados de la generación Afore muestran la importancia de revisar con anticipación el ahorro destinado al retiro.