En 2017, el director Miguel Ángel Uriegas comenzó a escribir el guion de la película de animación ‘Un reino para todos nosotros’ (2023) mientras veía por la televisión decenas de caravanas de migrantes centroamericanos avanzando por el sur de México rumbo a la frontera norte con Estados Unidos.
“Siempre nos veíamos nosotros como desde abajo para arriba contra Estados Unidos, como con el pie encima, pero nos dimos cuenta de que estamos en medio y hay gente todavía más abajo que quiere pasar la frontera”, explica el cineasta de 49 años en una entrevista con EFE sobre su filme, que está siendo proyectado en salas mexicanas.
Durante los últimos años, México ha dejado de ser un país de paso para convertirse en un destino para muchos migrantes y refugiados. Las encuestas de 2025 estiman que el 46 % de las personas migrantes consideran al territorio mexicano su destino final, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas.
Este cambio de paradigma fue el que llevó a Uriegas a hacer una cinta de animación que explique la situación de los migrantes y refugiados que no solo viven en México, sino en todo el mundo, y a realizarla de forma que tanto niños y adolescentes como adultos puedan comprender la situación.
En ‘Un reino para todos nosotros’, los hermanos Fran y Serendín viven en condiciones precarias en el pueblo Gran Arraba y sueñan con poder llegar a El Reino, un paraíso terrenal protegido tras enormes y ostentosas murallas que concentra la riqueza y los privilegios de su mundo.
Doble moral
Durante toda su infancia, Uriegas creció viendo cómo su generación y también la de sus padres aspiraban a una vida en Estados Unidos, independientemente de su clase social o económica.
En ese sentido, califica de “doble moral” cuando la población mexicana exigía la salida de los 150.000 refugiados que hay en México, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que colaboró con el director en la elaboración de la cinta.
“Escuchaba a personas diciendo: ‘¿Cómo se van a quedar aquí los migrantes?’. Al final, es el mismo trato del que nos hemos quejado de Estados Unidos cuando no nos dejaban entrar. Todas esas injusticias y actos de violencia que vimos, las autoridades mexicanas las hacen exactamente igual”, desarrolla sobre la situación.
En Tapachula, Chiapas, frontera de México con Guatemala, miles de migrantes se encuentran varados tratando de avanzar hacia el norte o, cada vez más frecuentemente, intentando regularizar su situación migratoria para quedarse en el país.
Hacer accesible la realidad
Con su estudio Fotosíntesis Media, Uriegas y su equipo han pretendido acercar causas sociales complejas a la infancia, como la inclusión de niños con discapacidades en ‘Un disfraz para Nicolás’ (2020), o el cáncer en menores con ‘El ángel en el reloj’ (2017), en un esfuerzo por promover valores necesarios para todos.
“Las caricaturas que ves desde niño son una parte fundamental de tu criterio y cómo vas empezando a ver el mundo (…) Sentimos pertinente que un niño guiado por un adulto que pueda entender la lectura de la película y los adolescentes puedan empezar a marcar los cimientos de lo que se convertirá en su criterio”, argumentó.
Dentro del mundo de fantasía de ‘Un reino para todos nosotros’, Uriegas incluyó elementos reales como el tren de migrantes conocido como “La Bestia”, colectivos de mujeres como “Las Patronas”, que alimentan y curan a los migrantes en las vías de este tren en Veracruz, o al padre y activista Alejandro Solalinde, que atiende un refugio en Oaxaca.