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Manos mexicanas dan vida al nuevo video de U2

Para ponerle sello mexicano al video de su canción "Silencio", U2 no sólo lo filmó dentro del Salón Los Ángeles en la Colonia Guerrero, sino que además sumaron la creatividad de animadores del País.
 
El rodaje fue dirigido por el dúo de mexicoamericanos Cliqua, quienes encargaron al estudio de animación Línea 2 que inyectaran visualmente el retorno al rock más crudo que la agrupación busca en sus nuevos temas.
 
"U2 está celebrando sus 50 años al dar una revisitada a esa estética un poco más grunge, tenían la intención de que valoráramos la estética de la autopublicación de los fanzines de los 80 y 90 del Reino Unido y de Irlanda.
 
"Entonces se hacían muchas cosas a mano y por eso nosotros no tuvimos manipulación digital aquí", detalló el animador Esteban Azuela, en entrevista.
 
La agrupación decidió en qué momentos quería que aparecieran palabras y cuáles serían, también indicó a los mexicanos las partes del video en las que intervendrían.
 
El primer paso fue imprimir, cuadro por cuadro, fotografías de esos segmentos, ya que 12 de ellos formaban apenas un segundo del video.
 
En total imprimieron 13 mil, que Kathia León tuvo que numerar de manera meticulosa y en las mismas marcar cuáles llevarían qué letras.
 
Los animadores pusieron imagen por imagen bajo un cristal para fotografiarlas nuevamente y, cuando llegaban a las secuencias donde Bono quería ciertas palabras, se ponía encima un acetato donde las escribían con tinta.
 
"Sí, viene desde claramente un rechazo a la Inteligencia Artificial en el sentido de que no la utilizamos aquí para este tipo de procesos, es un aferramiento a lo análogo, lo manual, lo humano y que tiene que ver con el término del 'proceso necio'.
 
"Es regresar a hacer las cosas con las manos, con materiales que no son tan controlables, porque creemos que en el error hay algo muy bello que se tiene que aprovechar también", destacó el animador Diego Solano.
 
Si bien la banda y sus directores tenían claro qué deseaban lograr, también dejaron espacio para la creatividad de los artistas, quienes propusieron mezclas de tintas y juegos de luces que aumentaron sus aportes.
 
Algunos de sus referentes fueron las publicaciones que se generaban en el tianguis del Chopo. Solano incluso señala que la tipografía que usaron es la suya personal, lo que les permitió cumplir con el trabajo en apenas tres semanas.
 
"Lo bello de trabajar con Cliqua y con U2 fue que no nos rechazaron nada, no nos hicieron ningún cambio, fue muy libre nuestra aportación. Lo que mandábamos era bien aceptado, hicimos muy pocas segundas tomas, casi todas las que hicimos son las que están en el video.
"Tratamos de concentrarnos, improvisar el momento y confiar en nuestra intuición como artistas. Hay una contradicción con los tiempos de IA, donde tienen una manera de ir para atrás a corregirlo y los procesos análogos casi nunca los puedes corregir, se vuelve algo único e irrepetible", destacó Azuela.
 
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