El consumo de agua o alimentos contaminados puede provocar diarrea, vómito y fiebre; mantener medidas de higiene ayuda a reducir el riesgo.
Durante la temporada de lluvias puede incrementarse la presencia de enfermedades gastrointestinales, principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados con virus, bacterias u otros microorganismos.
Entre las principales medidas de prevención se encuentran lavarse las manos con frecuencia, especialmente antes de comer y después de ir al baño; consumir únicamente agua potable, hervida o clorada, así como lavar y desinfectar correctamente frutas y verduras antes de ingerirlas.
También es recomendable evitar alimentos en mal estado o que hayan permanecido demasiado tiempo a temperatura ambiente, además de tener precaución al consumir comida preparada en lugares donde no existan condiciones adecuadas de higiene.
Ante síntomas como diarrea, vómito o fiebre, es importante evitar la automedicación y mantener una hidratación constante con Vida Suero Oral o soluciones con electrolitos. Si las molestias son intensas, persisten o aparecen signos de deshidratación, se recomienda buscar atención médica.