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Casas abandonadas, sin dueño localizable y en riesgo

Algunas construcciones presentan deterioros que pueden representar un riesgo para quienes transitan por la zona.

Detrás de algunas fachadas deterioradas del Centro Histórico de San Luis Potosí existe un problema que va más allá del abandono: propiedades sin dueños localizables, herencias sin resolver y procedimientos jurídicos que impiden intervenirlas, incluso cuando su estado físico representa un peligro.
 
Un censo realizado casa por casa durante 2025 por el Instituto Municipal de Planeación (Implan) permitió identificar 60 viviendas deshabitadas y 124 inmuebles catalogados en situación de riesgo, como parte de una revisión de aproximadamente 13 mil 500 propiedades.
 
Javier Ernesto Flores Navarro, director general del Implan, explicó que el diagnóstico se realizó únicamente mediante la observación exterior de los inmuebles, debido a que el personal no tuvo acceso al interior de las construcciones.
 
Por ello, las viviendas fueron clasificadas con base en las condiciones visibles de sus fachadas, sin descartar que algunas presenten daños estructurales que no pudieron ser detectados durante el recorrido.
 
Herencias sin resolver y propiedades sin escrituras
El abandono de las viviendas no responde a una sola causa. Entre los casos identificados existen propiedades cuyos ocupantes o familiares no cuentan con documentación que acredite legalmente la posesión, situación que impide realizar inversiones para su recuperación.
 
Otro escenario frecuente ocurre cuando los propietarios fallecen sin dejar testamento, lo que deriva en procesos sucesorios que retrasan la entrega legal de los inmuebles a sus familiares. Estas circunstancias mantienen las casas fuera de uso y dificultan que alguien pueda hacerse cargo de su mantenimiento.
 
Flores Navarro señaló que, aunque existe la posibilidad de dar seguimiento a estos casos mediante las instancias municipales, la solución depende en gran medida de que los propietarios o sus sucesores puedan ser ubicados y realicen los procedimientos correspondientes.
 
Catastro, una vía para localizar a los propietarios
Ante la dificultad de recuperar las viviendas, una alternativa sería recurrir a la Dirección de Catastro para notificar a las personas que aparecen registradas como propietarias y exhortarlas a atender la situación de sus inmuebles. El funcionario explicó que esta opción ya se ha utilizado; sin embargo, no siempre es posible establecer contacto con los responsables, pues algunos han cambiado de domicilio e incluso han emigrado fuera del país.
 
Aunque Catastro cuenta con registros relacionados con los predios y sus adeudos, el municipio no puede apropiarse de una propiedad únicamente por la falta de pago del impuesto predial. Para proceder sobre un inmueble se requiere un procedimiento jurídico, lo que vuelve más complejo cualquier intento de recuperación.
 
De fachadas deterioradas a posibles riesgos para peatones
No todas las viviendas desocupadas representan una amenaza inmediata, algunas conservan condiciones físicas adecuadas, mientras que otras presentan deterioros que podrían derivar en desprendimientos o incluso en el colapso de la construcción.
 
El nivel de peligro, explicó Flores Navarro, depende de las características particulares de cada propiedad. En el Centro Histórico, el Ayuntamiento ha intervenido en inmuebles que presentan condiciones de riesgo mediante acciones de Protección Civil, a cargo de Alejandro Polanco, principalmente cuando el deterioro puede comprometer la seguridad de quienes transitan por la zona. Sin embargo, la recuperación de estas construcciones enfrenta otro obstáculo: la protección del patrimonio histórico.
 
El INAH y los propietarios, otro obstáculo para intervenir
Las viviendas antiguas que forman parte del patrimonio histórico están sujetas a restricciones para su modificación o rehabilitación. Flores Navarro explicó que, cuando se trata de construcciones del siglo XIX o anteriores, cualquier intervención requiere el visto bueno del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), además de la autorización de los propietarios.
 
El problema surge cuando los inmuebles permanecen abandonados y no existe una persona que pueda acreditar la propiedad y otorgar el consentimiento correspondiente. Así, entre trámites sucesorios, propietarios desaparecidos y restricciones patrimoniales, algunas viviendas permanecen sin posibilidad inmediata de rehabilitación.
 
El diagnóstico municipal deja al descubierto un desafío para la conservación de la ciudad: no basta con identificar las casas deterioradas, también es necesario resolver quién puede hacerse responsable de ellas y bajo qué condiciones legales es posible intervenirlas.
 
 
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