columnas

Pedir permiso

Opinión

La inspiración es un trance casi hipnótico para realizar cosas grandes, alguna obra, un libro bien desarrollado, una escultura detallada, como el rapto de Perséfone de Lorenzo Bernini, donde la mano de Plutón con sus dedos posa fuertemente sobre el muslo de la diosa Proserpina, reina del inframundo, o tal vez una inspiración simple para pedir la mano de la novia deseada.
 
 La inspiración nos impulsa a ser creativos, hacer que la imaginación nos lleva a realizar cosas extraordinarias. Se inspira el músico, la ama de casa, los amantes, también en organillero, se inspira quien reposa en un parque, el jugador de beisbol, hasta yo en ocasiones me inspiro, pero me pregunto si los políticos ¿se inspirarán? Quien sabe, ellos planifican, hacen estrategias, son fríos, calculan, pero se inspiran realmente para realizar las grandes obras, las ideas le fluyen o se “inspiran” de otros, aunque sean disparates.
 
 Un político inspirado no se concibe, creo si los hay, muy pocos realmente, esos son los que han construido a la humanidad, en ocasiones con fallas y errores que han dejado huellas fatales, otros, los verdaderos humanistas no vistos de manera ideológica, si no su inspiración los llevó a dejar una huella profunda en este mundo insensato.
 
Los informes de gobierno son el resultado de una inspiración inicial del político, desde ser concebido como candidato, después como gobernante, su pasión por servir se vuelve obsesión de querer siempre ganar, la iluminación que lleva no la quiere ver opacada por la crítica, para ellos es como si su obra fuera un retrato mal pintado, y tuviera que repetir o continuar estudiando arte a opinión de un crítico.
 
“Pido permiso para continuar con este proyecto de la capital” Galindo. Si Enrique Galindo Ceballos, se “arrodilló” a un público selecto el día de su 2º informe; como un virtual candidato del PAN,PRI y… Morena, su petición la hizo frente a una oligarquía, vieja rancia y despótica potosina. Fernando Silva ex gobernador gris sin carácter y de muy pocos resultados, Marcelo De los Santos, otro ex, sumido en la crítica por actos de corrupción que dejó al Estado en pésimas condiciones financieras, Victoria Labastida…la nada, Alejandro Zapata el silencio hablará por él, Xavier Nava el Jr portador de grandes inspiraciones heredero de un gran apellido, un equipo chiquito que así dejo la capital, en el abandono total, ahora pretende retomar una capital amable que no termina por serlo. Le pidió permiso a una clase política panista nacional, Ricardo Anaya carga una larga cola de corrupción e impunidad, Jorge Romero presidente del PAN miembro del cartel inmobiliario de CDMX impune por el cargo, puro representantes de todo tipo, menos sus titulares. 
 
Galindo pidió permiso para continuar con el proyecto Grandeza, un proyecto mediocre e ineficiente. Pidió permiso ante demócratas de la red, inspirados por Trump, permiso a quienes desmantelaron la riqueza nacional. La pluralidad es su vicio según dice, inspirado en el círculo de la necrocracia, los muertos que se creen vivos. 
 
Los ausentes, la sociedad civil, los incluidos LGTBQ y más, en un rincón del escenario faraónico de 10 millones de pesos, si no traías Chip, simplemente no entrabas, entre las vallas metálicas seguridad por doquier, la danza de los milagros del edil, no cesaba de adquirir un volumen más alto de soberbia. Ya no importaron los 825 comités de seguridad, a ellos un saludo por la radio, son chusma, comités que tienen nombres, pero son ausentes y los muy pocos son fieles operadores políticos de la causa galindista.
 
400 obras realizadas con 2650 mil millones, si la ciudad tuviera las 400 obras de 6,6 millones cada una, seria de verdad la capital amable que nos quieren vender, por ello las obras no son simples actos de gobierno, son el futuro de la ciudad, si no existe obra de calidad, simplemente se volverán humo en un futuro inmediato. 
1.8 millones cuadrados en pavimento asfaltado, ni uno solo con cemento hidráulico, peor aún, sin renovar drenaje, ni tomas de agua, por ello las inundaciones tienen de rehén a la ciudad, pero si hay para el pago de comidas, cenas de lujo cuando la “ocasión” lo amerita, que son cada semana. 
 
Después de mostrar la grandeza potosina, los números que hablan por él y solo por él, la política aspiracionista por alcanzar la silla gubernamental “quiero ser Califa en lugar del Califa”, nos mostró sus avances políticos en el estado…la capital exporta.  En Valles, con su apoyo a la rehabilitación, la caravana de la salud, con todo y eso sus operadores priistas y panistas no pudieron armarle un solo acto político en su “tiempo libre” decentemente. 
 
La carrera por el poder ha comenzado, Enrique Galindo como buen comunicador y publicista, en su primer periodo hizo que los capitalinos se creyeran de verdad los avances en obras y acciones, con los millones de pesos “invertidos en propaganda”, utilizados para desvanecer la mediocridad con que se ha conducido la administración municipal. Ya para el segundo periodo el dinero no le alcanzó, la propaganda ya no lo cubrió, los 96 millones para ese propósito publicitario ya no fueron suficientes y seguramente recurrió a sus “patrocinadores” que “aportan” a sus aspiraciones para gobernar San Luis Potosí. El presupuesto legal ya fue rebasado con mucho, ¿de dónde sale dinero para cubrir el déficit de la propaganda que se ira a la basura la siguiente semana?
 
El espejo es muy grande como para no ver lo que sucede a nuestras espaldas.
 
Nos saludamos pronto.
 
Oscar Esquivel
 
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