San Luis Potosí, SLP.- El sector restaurantero de San Luis Potosí comienza a despertar el interés de nuevas marcas, pero todavía no al ritmo que los empresarios consideran suficiente. Actualmente existen entre cinco y seis proyectos de restaurantes y franquicias que podrían instalarse en la capital, mientras el desafío está en convertir esas intenciones en inversiones concretas.
Alejandro Espinosa Abaroa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en San Luis Potosí, señaló que uno de los factores que podría destrabar nuevas aperturas es reducir el tiempo y la carga administrativa que enfrenta un empresario antes de comenzar operaciones.
El planteamiento cobra relevancia porque, pese a los proyectos que actualmente están sobre la mesa, el dirigente reconoció que todavía son pocas las inversiones nuevas que aterrizan dentro de esta industria.
“Yo creo que es un reflejo del trabajo que se ha venido haciendo con el Ayuntamiento, desde hace prácticamente tres años para lograr esa reforma regulatoria, donde los trámites sean más ágiles”, explicó.
Durante ese periodo, la iniciativa privada y el gobierno capitalino han trabajado en modificaciones regulatorias encaminadas a simplificar los procedimientos para instalar establecimientos.
Para CANIRAC, el objetivo no solamente consiste en disminuir el papeleo, sino en evitar que los tiempos administrativos terminen convirtiéndose en un obstáculo para quienes ya tienen intención de invertir.
La expectativa por la llegada de cinco o seis establecimientos abre una oportunidad para ampliar la oferta gastronómica y generar actividad económica; sin embargo, Espinosa Abaroa consideró necesario mantener el trabajo con las autoridades para generar condiciones que permitan atraer más proyectos.
El reto, por tanto, estará en que la simplificación prometida tenga resultados prácticos. En un sector donde abrir y sostener un establecimiento implica enfrentar distintos obstáculos, acelerar permisos puede marcar la diferencia entre una inversión que únicamente se proyecta y otra que finalmente abre sus puertas.