La Autoridad General de Aviación Civil emiratí calificó este viernes de «incidente de seguridad» lo ocurrido en el vuelo FZ1073 de Flydubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv, en el que «algunos miembros de la tripulación» resultaron heridos, y apuntó que continúa investigando lo que el Gobierno israelí tildó de «atentado».
La autoridad de Emiratos Árabes Unidos (EAU), que reacciona por primera vez pasadas más de doce horas del incidente, aseguró que «los equipos responsables de la investigación, en coordinación con las autoridades competentes, continúan investigando para determinar las causas y circunstancias del incidente, incluyendo la revisión de los aspectos operativos y de seguridad».
Indicó que el «incidente de seguridad» ocurrido en la aeronave fue «controlado, lo que obligó a desviar la aeronave y realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Tabuk», en Arabia Saudí.
Asimismo, señaló que dicho incidente «provocó heridas a algunos miembros de la tripulación, quienes fueron trasladados a un hospital para recibir la atención médica necesaria en el reino de Arabia Saudí».
El aeropuerto saudí de Tabuk solo mencionó en un comunicado que el piloto y el copiloto del avión resultaron heridos y fueron trasladados al hospital al aterrizar en la ciudad saudí.
Esta declaración de Emiratos se produce poco después de que las autoridades saudíes indicaran que han comenzado a investigar lo ocurrido en el avión.
Por su parte, Flydubai confirmó en un comunicado un altercado en la cabina de pilotos, pero pidió «abstenerse de especulaciones prematuras» hasta que se esclarezcan las causas del incidente.
El viaje hacia Tel Aviv, en el centro de Israel, se interrumpió esta mañana cuando, según apuntó el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, uno de los pilotos del vuelo Flydubai intentó estrellar la aeronave tras apuñalar a su compañero en la cabina.
Netanyahu aseguró que se trata de un «incidente de seguridad extremadamente grave» y dio órdenes a los organismos de seguridad israelíes para prepararse ante otras «posibles amenazas adicionales».
Por su parte, el ministro de Defensa, Israel Katz, fue más allá y calificó de «intento de atentado terrorista yihadista» el suceso.