Gabino Palomares, trovador, cantautor y exponente del movimiento del Canto Nuevo en México y Latinoamérica, murió este miércoles, informó la Secretaría de Cultura (SC) federal.
Nacido en Comonfort, Guanajuato, en 1950, el compositor destacó por sus letras de contenido social y político, que expusieron las injusticias; aunque no faltaron también las que cantaron al amor.
"Autor del emblemático tema La maldición de Malinche y de más de un centenar de canciones, su voz acompañó por más de cinco décadas las luchas sociales del País y de América Latina, dejando una huella perdurable por su compromiso, congruencia y contribución al patrimonio cultural de México", destacó la SC al comunicar el deceso.
Palomares se formó como ingeniero químico en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, pero pronto abrazó la música participando en festivales universitarios a inicios de la década de los 70.
En 1975 emigró a la Ciudad de México y comenzó a cantar en bares, espacios universitarios, plazas públicas y colonias populares; fue en este ámbito donde conoció y trabó amistad con la cantante Amparo Ochoa y el cantautor Salvador "Chava" Flores.
Tres años después de su llegada a la capital, apareció su primer disco, La maldición de Malinche, que contenía algunas de las canciones que se convirtieron en clásicos de su repertorio, como la que da nombre al LP, además de A la patria y La letanía de los poderosos.
Editó más de una decena de discos y su música, a la par de su activismo, lo llevó a ser nombrado en 1982 Secretario General del Comité Internacional de la Nueva Canción, en Cuba, labor que desempeñó hasta 1988.
Su carrera despuntó en la década de los 80, cuando se presentó en países de Centro y Sudamérica, así como en Estados Unidos, Canadá y Alemania.
A lo largo de su trayectoria, compartió escenario con destacados exponentes del llamado Canto Nuevo, como Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Chico Buarque, Daniel Viglietti, León Gieco, Pablo Milanés, Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat e Isabel Parra, entre otras y otros.
En México se presentó en escenarios como el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris y el Auditorio Nacional, donde festejó en 2013 sus 40 años de carrera artística.
La Presidenta Claudia Sheinbaum, instituciones culturales, agrupaciones políticas, funcionarios, seguidores y colegas despidieron al cantautor y se unieron a las condolencias por su fallecimiento a los 76 años, destacando su generosidad, compromiso con las causas justas y la crítica que dejó plasmada en canciones como La maldición de Malinche:
"Se nos quedó el maleficio / De brindar al extranjero / Nuestra fe, nuestra cultura / Nuestro pan, nuestro dinero.
"Y hoy les seguimos cambiando / Oro por cuentas de vidrio / Y damos nuestra riqueza / Por sus espejos con brillo".