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Crece la movilidad en moto; crece el saldo fatal

La falta de capacitación es señalada por autoridades como uno de los principales factores de riesgo entre motociclistas.

La motocicleta se ha convertido en una alternativa cotidiana de movilidad en San Luis Potosí, pero su crecimiento también está dejando una factura en las calles: más conductores, poca capacitación y una cifra de fallecimientos que evidencia el riesgo que enfrentan quienes circulan sobre dos ruedas.
 
Cifra histórica de fallecimientos
Entre 2021 y el 21 de junio de 2026, la capital potosina acumuló 64 muertes de motociclistas. Tan solo durante el primer semestre de este año se contabilizaron 15 decesos, cuando durante todo 2025 fueron nueve. En 2024 se registraron 16, cinco en 2023, siete en 2022 y 12 en 2021.
 
Alta frecuencia de percances
El problema también se refleja en la frecuencia de los accidentes. José Adolfo Ortiz Ibáñez, director general de Policía Vial y Movilidad, reveló que solamente durante la última semana fueron atendidos ocho hechos de tránsito relacionados con motocicletas, que dejaron tres personas lesionadas.
 
Parque vehicular en expansión exponencial
El aumento de siniestros coincide con la explosión del parque vehicular de motocicletas. De acuerdo con la Estadística de Vehículos de Motor Registrados en Circulación del INEGI, el último dato oficial cerrado es de 314 mil 060 motocicletas en todo el estado en 2024. La cifra muestra un crecimiento sostenido, ya que en 2019 se contabilizaban 197 mil 369 motocicletas, en 2020 la cifra subió a 211 mil 948, en 2023 llegó a 281 mil 909 y en 2024 alcanzó las 314 mil 060 unidades. 
 
Para 2025, el INEGI reportó un total de un millón 670 mil 280 vehículos en San Luis Potosí, aunque aún no publica el desglose de motocicletas. Sin embargo, autoridades municipales y estimaciones periodísticas basadas en la tendencia del INEGI calculan que en 2025 se superaron las 400 mil motocicletas en el estado, con más de 400 mil unidades solo en la zona metropolitana.
 
Lo anterior representa un incremento de más del 100 por ciento en los últimos cinco años y, de mantenerse la tendencia, la proyección para 2026 se ubica entre 440 mil y 460 mil motocicletas. A este dato se suma el de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI, que señala que el 25.7 por ciento de las 851 mil 999 viviendas particulares habitadas en San Luis Potosí ya cuenta con motocicleta, por encima del promedio nacional de 19.9 por ciento.
 
Falta de capacitación como factor principal
Detrás del fenómeno, el funcionario coloca un factor que rebasa la simple imprudencia: la facilidad para comprar una motocicleta no necesariamente implica saber conducirla en la vía pública. Trabajadores de la construcción, empleados de la Zona Industrial y cobradores han encontrado en estos vehículos una opción accesible para trasladarse. Sin embargo, Ortiz Ibáñez reconoció que muchos llegan al manubrio sin haber recibido previamente un curso de manejo.
 
Menores al volante y unidades irregulares
El escenario se vuelve todavía más delicado con la incorporación de adolescentes. La Policía Vial ha detectado a estudiantes de secundaria y preparatoria, incluso menores de edad, utilizando motocicletas, además de unidades sin placas o conductores sin los permisos correspondientes. Todavía no tiene la formación o la capacidad para poder conducirlos, señaló Ortiz Ibáñez al advertir sobre la responsabilidad de permitir que menores utilicen estos vehículos sin preparación.
 
Puentes: punto crítico de riesgo
Los puentes representan otro foco de riesgo. Pese a las restricciones, el funcionario reconoció que los motociclistas continúan ingresando de manera recurrente a estructuras como el Distribuidor Juárez. Y el peligro no es hipotético. En mayo, un motociclista de 21 años murió después de accidentarse en el segundo nivel del Distribuidor Juárez y caer hacia la parte inferior. En julio, otro conductor de una motocicleta eléctrica perdió la vida tras ser arrollado en esa misma vialidad.
 
Acciones de prevención
Ante este panorama, la Policía Vial prepara un curso para enseñar maniobras, vueltas y disposiciones del Reglamento de Tránsito. El objetivo, explicó Ortiz Ibáñez, no será enseñar a manejar desde cero, sino algo que las cifras muestran como una necesidad creciente: aprender a convivir con seguridad en las calles.
 
 
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