San Luis Potosí, SLP.- Juan Jesús Priego Rivera vuelve a ocupar una posición relevante dentro de la estructura de la Arquidiócesis de San Luis Potosí. Tras haber encabezado el Colegio Pontificio Mexicano en Roma y desempeñarse anteriormente como vocero de la Iglesia potosina, ahora tendrá bajo su responsabilidad las áreas de Educación y Cultura.
El nombramiento fue realizado por el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe y representa un movimiento importante dentro de la organización eclesiástica, debido al alcance de las tareas que quedarán en manos del sacerdote.
Priego Rivera asumirá la Dimensión de Educación, anteriormente encabezada por el presbítero José Antonio Martínez Ortiz. Desde esta posición tendrá participación en la formación continua de sacerdotes, así como en los procesos de capacitación y actualización dirigidos al personal, religiosos y laicos.
Su responsabilidad, por tanto, irá más allá de una función meramente administrativa, estará relacionada directamente con los procesos mediante los cuales la Arquidiócesis mantiene actualizada la preparación de quienes participan en sus diferentes actividades.
A ello se suma la Dimensión de Cultura, encargada de atender las expresiones artísticas y culturales vinculadas con la actividad religiosa, lo que amplía el campo de acción que tendrá el exrector.
El nombramiento también marca una nueva etapa en la trayectoria de Priego Rivera dentro de la Iglesia potosina. Antes de asumir responsabilidades en Roma, desempeñó funciones como párroco y adquirió mayor presencia pública cuando, durante el periodo del ahora arzobispo emérito Jesús Carlos Cabrero Romero, fue designado vocero de la Arquidiócesis.
Desde aquella posición se convirtió en una de las figuras más visibles de la institución ante la opinión pública. Ahora regresa a una responsabilidad menos enfocada en la exposición mediática, pero con influencia interna en dos terrenos estratégicos: la preparación de la comunidad eclesial y la manera en que la Iglesia mantiene su vínculo con la educación, el arte y las expresiones culturales.
El reto para Priego Rivera estará en trasladar la experiencia acumulada en responsabilidades locales y en Roma hacia resultados concretos en una dimensión que involucra no solamente a sacerdotes, sino también a religiosos y laicos.