San Luis Potosí, SLP.- Lo que debería ser una sala preparada para recibir un nacimiento volvió a convertirse, según una denuncia difundida en redes sociales, en horas de espera y un parto dentro de un sanitario. Una mujer habría dado a luz en los baños del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, ubicado sobre Nicolás Zapata, en la capital potosina, después de permanecer varias horas esperando atención.
El señalamiento resulta especialmente delicado porque no sería la primera ocasión en que un nacimiento ocurre en condiciones similares dentro de este hospital. En noviembre de 2024 se documentó el caso de una mujer que terminó dando a luz en un sanitario de la misma unidad.
En aquella ocasión, el IMSS ofreció una versión distinta, informó que la paciente, con 38.6 semanas de gestación, había sido valorada en Triage y que durante su estancia en la sala de espera acudió al sanitario acompañada de un familiar, donde ocurrió la expulsión. La institución anunció una revisión de la actuación del personal y de los protocolos de atención.
Los antecedentes, sin embargo, van más atrás. Otro episodio similar ocurrió en 2023, cuando una mujer también terminó dando a luz en los sanitarios del hospital después de acudir con contracciones.
Y las alertas sobre la atención obstétrica continuaron. Apenas en febrero de 2026, derechohabientes denunciaron saturación y falta de ginecólogos en el IMSS Zapata; algunas mujeres embarazadas aseguraron haber permanecido más de diez horas esperando valoración y expresaron precisamente el temor de terminar dando a luz en una sala de espera o sanitario.
El HGZ No. 1 está ubicado en Nicolás Zapata 203 y forma parte de la infraestructura hospitalaria del IMSS en la capital potosina.
El nuevo señalamiento obliga a una pregunta que rebasa la indignación en redes, ¿qué ocurrió con los protocolos que el propio IMSS aseguró que revisaría después del episodio de 2024?
Un parto puede precipitarse de manera inesperada y eso, por sí mismo, no permite concluir jurídicamente que existió negligencia médica. Pero si se confirma que una paciente en trabajo de parto permaneció durante horas sin la valoración o vigilancia que su condición requería, el caso deberá investigarse para determinar responsabilidades.
Porque un sanitario no es una sala de expulsión. Que un bebé nazca ahí después de que su madre acudió precisamente a un hospital para recibir atención no debería normalizarse ni reducirse a una anécdota viral. Si la denuncia de una espera prolongada se acredita, corresponderá determinar si existió una falla de atención y, en su caso, negligencia.