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Al alza inconformidades médicas en SLP

Las inconformidades pueden derivar en orientación, asesoría, gestión inmediata o una queja formal, dependiendo de las características de cada caso.

Las inconformidades relacionadas con la atención médica aumentaron durante 2025 en San Luis Potosí, aunque el crecimiento no se reflejó de la misma manera en las quejas formales.
 
De acuerdo con el comisionado estatal de Arbitraje Médico, Jaime Zárate García, la dependencia recibió 560 atenciones, frente a las 528 registradas en 2024. La diferencia representa 32 atenciones más en un año.
 
Del total registrado en 2025, 67 corresponden a quejas, 131 a asesorías, 164 a gestiones inmediatas y 198 a orientaciones. Un año antes, la Comisión contabilizó 65 quejas, 131 asesorías, 149 gestiones inmediatas y 183 orientaciones.
 
Los datos muestran que el mayor volumen de acercamientos no necesariamente se convierte en un procedimiento formal por presunta mala práctica. Una parte importante de las personas acude para recibir orientación o buscar una solución a algún problema relacionado con su atención.
 
Crecen las gestiones que buscan una solución rápida
Uno de los rubros que más aumentó fue el de las gestiones inmediatas, que pasaron de 149 en 2024 a 164 durante 2025. Zárate García explicó que este mecanismo permite intervenir directamente cuando existe un problema que puede solucionarse sin iniciar todo un procedimiento de queja.
 
Como ejemplo, señaló que una persona puede acudir porque su consulta no ha sido programada o porque enfrenta algún inconveniente para recibir la atención indicada. En esos casos, el personal de la Comisión puede comunicarse con directivos o responsables de los servicios médicos para buscar una respuesta.
 
Según explicó, muchas de estas situaciones pueden resolverse en un periodo aproximado de 24 a 48 horas, aunque algunas requieren hasta 72 horas. La solución puede consistir en que se otorgue una consulta, se entreguen medicamentos o se programe una cirugía, dependiendo de la situación planteada.
 
El funcionario destacó que la Comisión mantiene contacto con responsables de instituciones públicas y privadas para facilitar este tipo de intervenciones.
 
Las quejas formales siguen otro camino
Cuando una inconformidad se convierte en una queja, el procedimiento es diferente. La Comisión solicita información tanto al paciente como al médico y, cuando corresponde, a la institución involucrada.
 
En el caso de los establecimientos médicos, la dependencia tiene facultades para solicitar una copia del expediente clínico, documentación que las instituciones están obligadas a proporcionar. Posteriormente, el expediente es revisado desde las áreas médica y jurídica y se convoca a las partes a una reunión de conciliación.
 
Zárate García explicó que la Comisión actúa como una instancia neutral: no representa al paciente ni al médico o institución, sino que busca que ambas partes puedan alcanzar un acuerdo. El médico no puede ser obligado a participar en la conciliación. Si decide no hacerlo, el paciente conserva la posibilidad de recurrir a otras vías.
 
Cuando tampoco existe un acuerdo, está disponible la alternativa del arbitraje, proceso que puede ser llevado ante la Comisión Nacional de Arbitraje Médico para una revisión médica y jurídica más amplia.
 
De 65 a 67 quejas en un año 
En términos de quejas formales, el comportamiento fue relativamente estable. Durante 2024 se registraron 65, mientras que en 2025 fueron 67. Del total de quejas recibidas en 2025, Zárate García detalló que 22 fueron enviadas a la instancia nacional, principalmente aquellas relacionadas con instituciones como IMSS e ISSSTE; 15 permanecían en trámite, 14 concluyeron favorablemente para el paciente mediante conciliación en primera instancia, ocho quedaron con derechos a salvo, cinco no continuaron por decisión de las partes y una llegó a arbitraje.
 
El comisionado explicó que las instituciones de seguridad social concentran una proporción importante de las quejas debido al número de pacientes que atienden. En el caso del IMSS y otras instituciones de carácter federal, los expedientes correspondientes se canalizan a la instancia nacional para su resolución.
 
Respecto a los servicios de IMSS-Bienestar, señaló que existe un convenio que permite realizar conciliaciones y arbitrajes a nivel estatal, aunque algunos procedimientos continúan siendo enviados a la instancia nacional.
 
Odontología escala hasta el primer lugar 
Uno de los cambios que destacó Zárate García se encuentra en las especialidades médicas relacionadas con las inconformidades. Durante años, explicó, traumatología y ortopedia ocuparon el primer lugar. Sin embargo, en los últimos dos años la situación cambió y odontología pasó a encabezar las quejas por especialidad.
El cambio también se observa en el comportamiento nacional, donde, según explicó, las inconformidades odontológicas comenzaron a escalar posiciones desde 2022: pasaron de ocupar el quinto lugar, posteriormente llegaron al tercero y segundo, hasta colocarse en el primer sitio durante los dos últimos años. Entre los motivos de inconformidad aparecen principalmente los tratamientos quirúrgicos, además de deficiencias administrativas y problemas relacionados con tratamientos médicos.
 
El problema de anunciar especialidades sin acreditarlas
El comisionado también señaló otro factor que ha aparecido en las inconformidades relacionadas con servicios odontológicos: profesionales que ofrecen tratamientos correspondientes a una especialidad que no pueden acreditar.
 
Explicó que cuando la Comisión revisa un caso puede solicitar al profesional su cédula como médico u odontólogo y, cuando se anuncia como especialista, el documento que compruebe esa formación.
 
Si el profesionista no cuenta con la acreditación correspondiente pero ofrece sus servicios como especialista, puede enfrentar consecuencias por actuar fuera de la normativa.
 
Zárate García señaló que en estos casos los involucrados suelen optar por la conciliación. Sin embargo, cuando no existe un acuerdo, el paciente mantiene la posibilidad de recurrir a otras vías jurídicas, donde pueden existir sanciones adicionales.
 
También existen casos con fallecimientos 
El titular de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico confirmó que entre los asuntos que llegan a estas instancias también existen casos en los que los pacientes fallecen. Como ejemplo, relató un caso reciente relacionado con un paciente del IMSS que había sido sometido previamente a diversos procedimientos de neurocirugía y que tenía una válvula que requirió ser reemplazada.
De acuerdo con el relato del funcionario, durante el procedimiento se detectaron complicaciones derivadas de las condiciones que presentaba el paciente. Posteriormente, desarrolló una complicación pulmonar, regresó al hospital y falleció aproximadamente una semana después. La inconformidad fue presentada por la familia al considerar que pudo existir una deficiente atención.
Zárate García enfatizó que estos casos deben ser revisados mediante los procedimientos correspondientes y que la Comisión no determina automáticamente que haya existido negligencia solo porque se presente una queja.
 
La mayoría de quienes tienen una inconformidad no llegan a quejarse
Aunque durante 2025 se contabilizaron 560 atenciones, únicamente 67 se convirtieron en quejas formales. El propio comisionado reconoció que no todas las personas que consideran haber recibido una atención inadecuada acuden a presentar una inconformidad.
 
Desde su experiencia, señaló que factores como el nivel educativo y las condiciones socioeconómicas pueden influir en la decisión de una persona para iniciar una queja. Explicó que algunos pacientes pueden no conocer los mecanismos disponibles o asumir que deben conformarse con la atención recibida, particularmente quienes carecen de recursos o de algún tipo de aseguramiento.
 
¿Qué debe hacer un paciente que considera que fue mal atendido? 
La recomendación de Zárate García es acudir a la Comisión cuando exista una inconformidad, incluso si la persona todavía no sabe si su caso constituye una queja formal. La primera intervención puede ser simplemente una orientación o asesoría para determinar qué procedimiento corresponde. La atención está disponible tanto para personas que acudieron a instituciones públicas como para quienes fueron atendidas en establecimientos privados.
 
Para iniciar la orientación, se solicita al paciente presentar identificación y, cuando corresponda, información sobre su afiliación, la clínica donde recibió atención, el nombre del médico o personal involucrado y una explicación breve de lo ocurrido. También es recomendable contar con las pruebas relacionadas con el caso.
 
 
 
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