En México, 17 por ciento de los adultos vive con diabetes tipo 2; la falta de diagnóstico oportuno aumenta el riesgo de complicaciones graves.
La diabetes tipo 2 se mantiene como uno de los principales desafíos de salud pública en México. Datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2021-2024 revelan que 17 por ciento de la población adulta vive con esta enfermedad, una proporción que representa a más de 14 millones de personas.
El problema no termina en la elevada prevalencia. Alrededor de uno de cada tres adultos que tiene diabetes desconoce su condición, por lo que millones de mexicanos podrían pasar años con niveles elevados de glucosa sin recibir tratamiento ni realizar cambios que ayuden a controlar la enfermedad.
La diabetes tipo 2 puede avanzar durante mucho tiempo sin síntomas evidentes. Cuando aparecen señales, pueden incluir sed excesiva, necesidad frecuente de orinar, cansancio, visión borrosa, pérdida de peso sin explicación o heridas que tardan en sanar. Sin un control adecuado, aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, daño renal, problemas de visión y lesiones en nervios y extremidades.
Los especialistas insisten en la importancia de la detección oportuna, especialmente entre personas con antecedentes familiares de diabetes, sobrepeso u obesidad, hipertensión o estilos de vida sedentarios. Una medición de glucosa y la valoración de un profesional de la salud pueden permitir identificar alteraciones antes de que aparezcan complicaciones.