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¿Cómo puede ser que el universo sea infinito?

El universo podría extenderse para siempre, sin tener un borde ni un final. Pero ¿cómo es posible que algo no termine nunca? La ciencia tiene algunas respuestas, aunque todavía no ha resuelto por completo este misterio.

Cuando pensamos en el universo, solemos imaginar un espacio gigantesco lleno de estrellas, planetas y galaxias. Sin embargo, hay una pregunta que desafía nuestra intuición: si viajáramos en línea recta durante millones y millones de años, ¿llegaríamos alguna vez al final?

La respuesta es que no lo sabemos. Los científicos consideran posible que el universo sea infinito, pero también que tenga un tamaño finito sin poseer un borde. Para entenderlo, hay que distinguir entre el universo completo y la parte que podemos observar.

¿Qué tan grande es el universo que conocemos?

De acuerdo con la NASA, el universo observable tiene aproximadamente 92 mil millones de años luz de diámetro. Aunque su edad es de unos 13 mil 800 millones de años, podemos observar regiones que hoy están mucho más lejos debido a que el espacio se ha expandido mientras su luz viajaba hacia nosotros. Más allá de nuestro horizonte cósmico podría existir muchísimo más universo, pero su luz todavía no ha podido alcanzarnos.

¿Cómo puede existir algo sin un final?

Imagina una línea de números: siempre puedes sumar uno más, sin importar qué tan lejos hayas llegado. Un universo infinito sería parecido: el espacio continuaría indefinidamente, sin que exista una última galaxia o una pared que marque su final.

Pero hay otra posibilidad. Piensa en la superficie de la Tierra: tiene una extensión limitada, pero puedes recorrerla sin encontrar un borde. Algunos modelos cosmológicos plantean que el espacio podría tener una estructura semejante, aunque en tres dimensiones.

¿Y qué dice la ciencia?

Las observaciones indican que el universo es prácticamente plano a las escalas que podemos medir. Esto es compatible con un universo infinito, aunque no lo demuestra: ciertas configuraciones permitirían que un espacio plano también fuera finito.

La gran conclusión es que todavía desconocemos el tamaño real del cosmos. Quizá sea infinito o quizá exista una geometría que permita recorrerlo sin encontrar jamás un límite.

Lo verdaderamente sorprendente es que todo lo que hemos descubierto, desde las galaxias más lejanas hasta los primeros instantes después del Big Bang, podría representar apenas una pequeña parte de todo lo que existe.

 
 
 
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