Desde consultas médicas y colegiaturas hasta intereses hipotecarios, los trabajadores que reciben un sueldo pueden aprovechar diversas deducciones personales para reducir el ISR que les corresponde pagar e incluso obtener un saldo a favor en su declaración anual.
Ser asalariado en México no significa que debas conformarte con los impuestos que tu patrón retiene de tu nómina. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) permite restar determinados gastos personales de tus ingresos gravables al presentar tu declaración anual, siempre que cumplas los requisitos fiscales correspondientes.
Sin embargo, no todas las compras son deducibles. La legislación establece categorías específicas, límites y condiciones que es importante conocer para aprovechar este beneficio sin cometer errores.
¿Qué gastos puedes deducir?
Entre los principales se encuentran las consultas médicas, tratamientos dentales, servicios de psicología y nutrición, análisis clínicos, hospitalizaciones, prótesis y honorarios de enfermería. También puedes deducir lentes ópticos graduados, con un límite de 2 mil 500 pesos anuales por persona, así como las primas de seguros de gastos médicos. Las medicinas compradas directamente en farmacias no son deducibles, aunque sí pueden serlo cuando están incluidas en la factura de un hospital.
En materia educativa, puedes deducir colegiaturas de escuelas privadas con validez oficial, desde preescolar hasta bachillerato. Los límites anuales son de 14 mil 200 pesos para preescolar, 12 mil 900 para primaria, 19 mil 900 para secundaria, 17 mil 100 para profesional técnico y 24 mil 500 para bachillerato. El transporte escolar también es deducible cuando es obligatorio, pero las inscripciones, reinscripciones, útiles escolares y colegiaturas universitarias no forman parte de este beneficio.
Otros gastos que puedes deducir son los intereses reales pagados por un crédito hipotecario destinado a tu vivienda, los gastos funerarios dentro del límite legal y los donativos a instituciones autorizadas. También existen beneficios fiscales para ciertas aportaciones voluntarias o complementarias a la Afore, planes personales de retiro y cuentas especiales de ahorro que cumplan los requisitos establecidos.
¿Cuánto dinero puedes deducir?
Como regla general, el SAT establece que las deducciones personales no pueden superar el equivalente a cinco UMA anuales o el 15 por ciento de tus ingresos totales, incluidos los exentos, lo que resulte menor. Existen excepciones y límites particulares para conceptos como colegiaturas, gastos médicos por incapacidad o discapacidad y determinadas aportaciones para el retiro.
Para que tus gastos sean aceptados, solicita siempre una factura electrónica con tu RFC correcto y verifica que el concepto corresponda al servicio recibido. En la mayoría de las deducciones debes pagar mediante transferencia bancaria, tarjeta de débito, crédito o cheque nominativo desde una cuenta a tu nombre. Los pagos en efectivo generalmente no son deducibles.
¿El SAT te puede devolver dinero?
Sí, pero no es automático ni significa que te devolverán el importe completo de tus gastos. Las deducciones disminuyen la base sobre la que se calcula el Impuesto Sobre la Renta (ISR). Si al realizar el cálculo anual resulta que tu patrón te retuvo más impuestos de los que correspondían, puedes obtener un saldo a favor y solicitar su devolución.
La recomendación es conservar tus comprobantes, revisar periódicamente tus facturas y verificar que tus gastos cumplan los requisitos del SAT. Llevar este control durante todo el año puede ayudarte a aprovechar los beneficios fiscales a los que tienes derecho como trabajador.