Decenas de migrantes hondureños intentaban este lunes cruzar a Guatemala por el punto fronterizo de Corinto con la idea de llegar a Estados Unidos, país que -a través de su Embajada en Tegucigalpa- volvió a advertir a todo los que intenten entrar de manera irregular en territorio estadounidense que "no se arriesguen".
"Nos vamos del país por la necesidad que tenemos, aquí en Honduras no hay trabajo", dijo a periodistas una migrante, que además señaló que la acompañan dos hijos.
Otro migrante reconoció que no será sencillo: "Ya sabemos que Estados Unidos no quiere recibir migrantes de cualquier país, pero lo vamos a intentar".
La cantidad de migrantes podría oscilar entre las doscientas y las cuatrocientas personas, que desde el domingo salieron desde San Pedro Sula, norte del país, en pequeños grupos hacia la frontera con Corinto, oeste.
Al parecer no tendrán problemas para ingresar en Guatemala, ya que no necesitan visado como parte de un acuerdo migratorio regional conocido como CA-4.
"El problema lo tendrán cuando intenten ingresar a México, que sí exige visa", indicó una fuente policial hondureña en la aduana de Corinto.
La Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa pidió este lunes, en un escueto comunicado genérico en redes sociales, sin referirse específicamente a este grupo de migrantes, que "no se arriesguen".
"Las fronteras de Estados Unidos están cerradas para quienes violan la ley. No arriesgue su vida ni la de su familia emprendiendo el peligroso viaje hacia el norte. No crea las mentiras de los traficantes de personas. Si intenta ingresar ilegalmente a Estados Unidos, será deportado", advirtió el mensaje.
La caravana de migrantes intentará llegar a Estados Unidos, a pesar de que Washington acaba de ratificar la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS), que durante más de veinticinco años favoreció a más de 50.000 hondureños que viven en ese país de manera irregular.
Además, EE.UU. continúa deportando todas las semanas a centenares de migrantes hondureños vía aérea, mientras que otros retornan desde México por tierra.
En lo que va de 2026, Estados Unidos y México han deportado más de 30.000 migrantes hondureños.
Según fuentes oficiales, alrededor de dos millones de hondureños viven en Estados Unidos, México, España e Italia, entre otros países.
Los migrantes, principalmente la mayoría que vive en Estados Unidos, envían remesas familiares que este año superarán los 11.000 millones de dólares, según proyecciones oficiales.