Los actores brillaron esta semana en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), donde presentaron varias películas
Aunque muchos los ven como una pareja de ensueño en Hollywood o en España, Penélope Cruz y Javier Bardem sólo se definen como una sólida mancuerna apasionada por su trabajo y por su vida familiar.
Los actores brillaron esta semana en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), donde presentaron varias películas, pero donde también fueron el centro de atención por su buen trato y camaradería.
"Nos enfocamos, nos admiramos; yo a él lo sigo admirando como la primera vez y sus proyectos me fascinan, lo veo con ojos de una persona que aprecia todo lo que hace en el escenario. Y todo lo que hace fuera de él forma parte de mi crecimiento personal, me gusta sorprenderme con el gran ser humano que es", reconoce Cruz.
"Debe haber admiración entre una pareja para que funcione, como todo en la vida, hay altas y bajas, hay momentos en que nos preguntamos muchas cosas; los dos estamos comprometidos y llenos de ilusión, eso es lo que nos mantiene en el trabajo y en la familia", agrega Bardem.
La dupla española presentó el filme de Florian Zeller que estelarizan, Bunker, y cada uno por su cuenta hizo lo propio con otros largometrajes, ella con La Bola Negra y él con El Ser Querido.
Se conocieron en el rodaje de Jamón Jamón, de Bigas Luna, en 1992, y compartieron créditos en Carne Trémula (1997) y en Vicky Cristina Barcelona (2008), que fue el detonador para que iniciara el romance que ahora es el eje de su familia, con sus hijos, Leo, de 15 años, y Luna, de 13.
"Trabajar juntos me parece que es algo muy atractivo y nos hace conocernos más porque esta profesión es de sorpresas: lo que sucede en el rodaje siempre es una sorpresa. Y a mí me siguen sorprendiendo muchas cosas de él", afirma la actriz de 52 años.
"Cada uno se sabe sus líneas y se sabe lo que hace en el rodaje, pero cuando terminamos y vamos a casa, eso ya no existe. Nunca llevamos el trabajo a la conversación de la mesa porque tenemos obligaciones como padres, como hermanos y no podemos mezclar todo. Ser padres nos hace ser conscientes de que el trabajo se queda afuera", destaca el actor de 57.
Ambos ganadores del Óscar en papeles de soporte dicen que han intentado equilibrar su vida pública con su derecho a ser padres en privado.
"Disfruto la rutina de mi vida familiar, que incluye mis clases y llevar al colegio a los niños. Cada uno tiene horarios específicos y soy una madre presente. Cuando trabajo veo cómo me organizo para estar con ellos, sí soy la mamá que ayudo con las tareas, que pone horarios para la televisión y que fomenta alguna de las artes, pintura, baile, lo que sea", cuenta la estrella de Volver.
"Estamos descubriendo cómo tratar a adolescentes y cómo enfrentarnos a lo que ellos saben que no sabemos. El niño ya tiene celular, tiene unos seis meses con el aparato. Ella todavía no, me preocupa ese universo de información al que tienen acceso en donde no lo podemos controla todo", comenta Bardem.
Fashionista
Desde el viernes pasado, Penélope Cruz se convirtió en la reina del TIFF, con una decena de vestidos para sus actividades promocionales.
Para la premier de La Bola Negra eligió indumentaria blanca con plumas de Tamara Ralph; para la pasarela de Bunker optó por un total black ajustado de Christian Cowan y para el TIFF Tribute Awards se inclinó por un Chanel.
Una fuente del equipo de trabajo del TIFF confirmó que la actriz tuvo un total de 15 opciones de vestimenta, de los cuales dos fueron traídos de España y el resto de Nueva York.
Tuvo a su disposición una habitación para peinado y maquillaje y otra para vestuario, donde siempre estuvo acompañada por su publicista, Amanda Silverman, su maquillista personal, Ash K Holm, y su peinador de cabecera, Eduardo Bravo.