Aunque estos medicamentos pueden ayudar a controlar la glucosa y reducir el peso corporal, sus efectos no necesariamente desaparecen con el paso del tiempo. La estabilización del peso, conocida como meseta, es un fenómeno esperado que no debe confundirse con la pérdida de eficacia del tratamiento.
Ozempic contiene semaglutida y Mounjaro contiene tirzepatida. Ambos se utilizan para tratar la diabetes tipo 2 y sus principios activos también se emplean en tratamientos para el control del peso, aunque las indicaciones y dosis varían según el producto. Actúan sobre mecanismos hormonales relacionados con el apetito, la saciedad y la regulación de la glucosa. Sin embargo, no existe un plazo universal después del cual pierdan su efecto: la respuesta depende de cada paciente, la dosis y los objetivos médicos.
¿Cuándo se detiene la pérdida de peso? Un análisis publicado en Clinical Obesity encontró que los pacientes tratados con tirzepatida alcanzaron una meseta, en promedio, entre las semanas 24 y 36, aproximadamente de seis a nueve meses. Por su parte, el ensayo STEP 5 observó que la reducción de peso con semaglutida de 2.4 miligramos se estabilizó alrededor de la semana 60, es decir, cerca de los 14 meses. Estas cifras corresponden a estudios específicos y no significan que todos los pacientes experimenten los mismos resultados ni que el medicamento deje de controlar la glucosa.
La evidencia también demuestra que sus beneficios pueden mantenerse durante periodos prolongados. En el estudio STEP 5, los participantes que recibieron semaglutida de 2.4 miligramos conservaron una reducción promedio del 15.2 por ciento de su peso inicial después de dos años. En contraste, el ensayo SURMOUNT-4 reveló que quienes suspendieron la tirzepatida recuperaron, en promedio, un 14 por ciento de su peso durante las siguientes 52 semanas, mientras que quienes continuaron el tratamiento registraron una reducción adicional.
Entonces, ¿durante cuánto tiempo pueden utilizarse? En pacientes que los necesitan y toleran adecuadamente, estos tratamientos pueden formar parte de una estrategia médica de largo plazo, incluso después de alcanzar el peso deseado. Si los resultados disminuyen, el especialista debe revisar la evolución clínica, la alimentación, la actividad física y la dosis antes de considerar modificaciones. La recomendación es no suspenderlos, aumentar la cantidad administrada ni cambiar de medicamento por cuenta propia, ya que el seguimiento médico es fundamental para mantener los beneficios y vigilar posibles efectos adversos.