Cuando el deseo de ser libres te hace perder la cabeza, es cuando los demás te miran con ojos de extrañeza. Ha pasado la fiesta más mexicana de todas, el Grito de Independencia. 216 años de ser autónomos como país, aunque algún despistado presidente municipal, haya dicho 216 días de independencia o sea que apenas en enero fuimos independientes, eso ya no importa, la arenga del cura Hidalgo, fue contra la opresión de la corona española, el mal gobierno, pero con cierta confusión. Hidalgo llamó al pueblo a pelear en favor de Fernado VII, destronado y preso por Napoleón Bonaparte. El cura Miguel Hidalgo, prácticamente luchó a favor del rey español y en contra de los franceses napoleónicos, paradójico, peo así fue, el llamado a la insurrección era contra los abusos del poder virreinal de Francisco Xavier Venegas que en el cargo duró, hasta que el rey Felipe VII dejaba el exilio em 1813, sustituido por el sanguinario de Félix Calleja.
Cómo son las cosas, el rey español no tuvo empacho en desconocer el levantamiento, negó toda clase de concesiones y terminó haciendo una guerra de once años. Tal y como ahora, unos andan arengando a la militancia de los partidos políticos a sublevarse, para que los lidercillos se hagan del poder, desconociendo todo y a todos.
Vimos en este aniversario independentista, algunos despistados fuera de toda forma y rigor, no nombraban a sus madres solo por recato, como la presidenta de la alcaldía Cuauhtémoc en CDMx, rayando en lo absurdo, además de vivas a los héroes, parecía un discurso de mitin de pueblo de tres habitantes; vivas y vivas por la lucha de resistencia democrática, los padres y madres buscadoras, aunque en su delegación no tienen protocolos de búsqueda, más vivas por las mujeres y niñas que luchan por vivir libres, ¿estarán encadenadas?, vivas a quienes defienden la libertad ¿a quién se referirá?. Vivas a quienes defienden la soberanía, seguramente se refirió la alcaldesa a su líder panista que fue a vender a Mexico a Europa en pleno inicio de proceso electoral. Gritó tan fuerte Ale Rojo de la Vega… ¡viva! los gobiernos que combatimos las mafias… ¡ups! es la alcaldía con mayor índice delictivo, después otras vivas, ahora a los gobiernos sin alianzas con el crimen organizado… ¡¿y Calderón? Después cambio su arenga a un apapacho con vivas a las 33 colonias de la alcaldía y el público ya cansado respondía, -pues viva-, y otra vez… viva la gente de la Cuauhtémoc que renace y también la gente de la Cuauhtémoc…otra vez, ¡viva la independencia nacional! y, por último, tres vivas a México, la gente no se durmió solo por tanto grito.
Con capa de trovador del siglo XVIII, una vestimenta de figurín de estudiantina mal pagada, arengó al pueblo Richard Millán del municipio de Elota, Sinaloa, con un traje con adornos plateados, ropa ceñida como militar de antaño, su capa negra hasta el tobillo parecía el conde Drácula, en lugar de causar emoción, la risa apareció en el pueblo sojuzgado de Sinaloa. Lugar donde precisamente hace falta arengar al pueblo en contra del crimen organizado, arengarlo ante el sufrimiento de tanta violencia, arengarlo, levantarlo, hacerles saber que los errores como sociedad se pagan al aceptar la convivencia con esa cultura del terror en sus vidas. Que el pueblo reconstruya al pueblo.
Todos los niveles de gobierno, sus titulares, realizaron grandes festejos por este día 16 de septiembre, la noche del grito, la emoción que causa, cada quien puso su grano de arena, causas justas. El recuerdo del ayer, pero parece que el enfoque político aparece como un fantasma.
¿Por qué, contra quién luchamos por la soberanía y la independencia realmente?
Siempre parece contra nosotros mismos. Ellos las cabezas de gobierno, solo satisfacen su ego, no saben o no lo quieren conocer el honor que representa realizar tan solemne acto, no es gritando logros, ni hacerse sentir padres de la patria, es centrase en la realidad en que vivimos. La violencia no es producto de la casualidad, es una deformación social, es el reflejo del desinterés por combatir las causas, peor aún, el civismo se ha roto, dinero para la fiesta si hay, pero para aumentar el sueldo al doble, no, eso no se puede, con 15 mil pesos al mes, ningún policía arriesga su vida o no le da importancia a su trabajo. Si el municipio le echa la culpa al estado, el estado a la federación, es un cuento de nunca acabar y así seguimos sufriendo este flagelo que nos quita independencia.
Lamentable el asesinato de la estudiante española en el Estado de Morelos, a tres minutos de la Cruz Roja, la ambulancia llegó 15 minutos después. A solo dos cuadras de la comandancia municipal de policía, una patrulla llegó a lugar de los hechos 27 minutos después. Ante esta tragedia, como quieren que el pueblo no se levante, ¿qué los compañeros de Claudia Tacoronte se queden callados? La vigilancia es nula, 4 mujeres en 7 meses han sido privadas de la vida.
Arenguen al pueblo, hagan que griten, porque un pueblo callado, será presa de su propio destino.
Somos soberanos, libres, independientes, no se nos ha regalado nada, sufrimos como país, mucha sangre se ha derramado por culpa de los gobiernos, que permiten entre ellos la traición y la codicia. La política se ha rebajado a ya no figurar, es más, atreviéndome a decir, que la política partidista es ya un cáncer para el país.
Nuestro Mexico se merece más que ellos, porque aun queda la alegría, el fervor, el trabajo, el amor a la tierra que nos vio nacer.
Nos saludamos pronto
Oscar Esquivel