El director del Instituto Americano del Petróleo (API), Mike Sommers, advirtió que no habrá nuevas refinerías de petróleo en Estados Unidos a tiempo, mientras el gobierno de Donald Trump estudia medidas para aumentar su capacidad de refinación.
Por desgracia, no vamos a poder poner nuevas refinerías en funcionamiento con la rapidez suficiente. Lo que necesitamos es resolver estas dos grandes crisis internacionales”, declaró Sommers en una entrevista con el canal Fox Business.
En su lugar, el director apostó por resolver los dos grandes problemas globales que afectan al mercado del crudo: la escasez de suministro por el bloqueo del estrecho de Ormuz y el cierre de “cerca del 10 %” de las refinerías globales por las guerras en Oriente Medio y en Ucrania.
Una respuesta ante la crisis petrolera
Con el objetivo de hacer frente al alza de los precios del crudo provocada por las tensiones geopolíticas, la Casa Blanca estudia medidas para aumentar su capacidad de refinación de petróleo.
El asesor de Energía de la Casa Blanca, Jarrod Agen, aseguró este martes, en el marco de las reuniones del G20 sobre Energía que se celebran en Houston (Texas), que el gobierno de Trump evalúa recurrir a la Ley de Producción para la Defensa para flexibilizar regulaciones e impulsar inversiones a corto plazo en las refinerías existentes.
El problema al que nos enfrentamos a nivel global es la capacidad de refinación”, señaló Agen en declaraciones a CNBC este martes, en las que aseguró que las instalaciones estadounidenses están operando prácticamente al límite de su capacidad.Consulta Mapas Interactivos
Sommers apuntó que las refinerías estadounidenses se encuentran operando “al 98 % de su capacidad” con el objetivo de suplir la escasez de suministro, pero “no es suficiente para compensarla”.
Hemos visto una producción récord en Estados Unidos debido a las políticas que han puesto en marcha desde el gobierno de Donald Trump”, aseguró tras celebrar el aumento de las reservas de petróleo en Estados Unidos.
Por otro lado, Sommers alertó de que sería “un verdadero momento de crisis” si Arabia Saudí no logra reparar con rapidez el oleoducto Este-Oeste, cerrado temporalmente tras un ataque con drones lanzado desde Irak.
Estamos bombeando cerca de siete millones de barriles diarios a través de ese oleoducto y si no hay un oleoducto por el cual transportarlos, tendrán que empezar a cerrar producción en Arabia Saudí”, apuntó Sommers.