La instalación temporal forma parte del regreso del universo surrealista del artista a la ciudad y permanecerá frente a la Casa Amatller hasta el 22 de septiembre.
El surrealismo de Salvador Dalí volvió a irrumpir en pleno corazón de Barcelona. Tres huevos gigantes inspirados en uno de los elementos más reconocibles de la obra del artista fueron instalados en el Paseo de Gràcia, frente a la Casa Amatller, convirtiéndose en una de las intervenciones culturales más llamativas de la temporada. Las piezas permanecerán en este emblemático punto de la ciudad hasta el próximo 22 de septiembre.
Las estructuras son reproducciones realizadas especialmente en un taller de Barcelona y toman como referencia los grandes huevos que forman parte del paisaje daliniano en espacios como la Torre Galatea del Teatro-Museo Dalí de Figueres y la casa del artista en Portlligat. El huevo aparece de manera recurrente en su universo creativo, asociado en distintas obras con ideas como el nacimiento, la transformación y las referencias mitológicas.
La intervención sirve además como carta de presentación de Dalí Boulevard Cibernético, la nueva experiencia inmersiva instalada de manera permanente en la Casa Amatller y abierta al público desde este 15 de septiembre. La propuesta combina proyecciones audiovisuales, realidad virtual, objetos vinculados con el artista y contenidos que exploran su interés por la ciencia, la tecnología y la experimentación más allá de la pintura.
La ubicación tampoco es casual. A pocos metros del lugar se encontraban las antiguas Galerías Dalmau, donde un Dalí de apenas 21 años presentó en 1925 su primera exposición individual. Más de un siglo después, el artista regresa simbólicamente al escenario de sus primeros éxitos y comparte nuevamente el Paseo de Gràcia con algunos de los grandes referentes del modernismo catalán, en una intervención que une memoria, arte y tecnología.