moda y belleza

Ácido glicólico: el exfoliante que ayuda a renovar y dar luminosidad a la piel

Este alfa hidroxiácido se ha convertido en uno de los ingredientes más utilizados para mejorar la textura, favorecer la luminosidad y disminuir la apariencia de algunas manchas superficiales.

 

 

El ácido glicólico es un alfa hidroxiácido (AHA) utilizado en productos cosméticos por su capacidad para exfoliar químicamente la superficie de la piel. Al favorecer el desprendimiento de células muertas acumuladas, puede ayudar a conseguir una apariencia más uniforme, suave y luminosa, especialmente en pieles opacas o con signos de fotoenvejecimiento.

Una de sus principales características es su pequeño tamaño molecular, que facilita su acción sobre las capas superficiales de la piel. Con un uso adecuado y progresivo puede contribuir a mejorar la textura, disminuir la apariencia de poros y líneas finas, y atenuar gradualmente manchas superficiales, como algunas provocadas por la exposición solar.

Sin embargo, más concentración no significa necesariamente mejores resultados. Quienes comienzan a utilizarlo pueden optar por productos de baja concentración, aplicarlos inicialmente una o dos noches por semana y aumentar la frecuencia únicamente si la piel los tolera. Ardor intenso, descamación excesiva o irritación persistente son señales para suspender su uso y consultar con un especialista.

El ácido glicólico también puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol, por lo que el protector solar de amplio espectro debe convertirse en un paso indispensable durante el día. Asimismo, conviene tener precaución al combinarlo en la misma rutina con otros ingredientes potencialmente irritantes, como retinoides u otros exfoliantes químicos.

Aunque suele recomendarse para pieles con textura irregular, tono apagado o signos de daño solar, no todas las pieles reaccionan de la misma manera. Las personas con piel muy sensible, rosácea, irritación activa o alguna enfermedad dermatológica deben consultar a un profesional antes de incorporarlo a su rutina.

OTRAS NOTAS