plano informativo

El Paquete Fiscal

Imágenes desde el zócalo

#SanarAMéxico. Por una #NuevaRepública. Para mis alumnos de la UP.

Se presentó el paquete fiscal para 2027. Al revisarlo, la idea que me vino a la mente  fue, “lo mismo de siempre”. Recibí un documento intitulado “Finanzas Públicas Responsables para el Bienestar”. No es la primera vez que aparece el concepto “finanzas públicas sanas”. Año tras año, sexenio tras sexenio, partido en el gobierno tras partido en el gobierno, la tónica es mas o menos la misma. Enviar un “chachareo” de medidas fiscales, mejor conocida como “miscelánea”. Darle la vuelta a una Reforma Fiscal de fondo y rascarle algunos “dinerillos” a los IEPS (Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios), ya sea en alcohol, el tabaco u otros “vicios” mundanos.

En la misma tónica de siempre, conceptos como “crecimiento”, “fortalecimiento de los ingresos”, “eficiencia en el gasto”, “disciplina fiscal” son subrayados en el documento difundido por la SHCP. Los retos son los mismos de siempre. Baja recaudación, gasto limitado, crecimiento mediocre. Sin embargo, ahora, el desafío es mayor.¿Y si no nos creen las calificadoras que podemos reducir el déficit? ¿Podríamos tener una crisis? Si perdemos el grado de inversión y caemos en el nivel de riesgo conocido como “bono basura”, corremos ese riesgo.

Sin embargo, más allá del equilibrio macroeconómico, al revisar el proyecto de presupuesto, vemos donde NO están las prioridades gubernamentales. Recordemos que, en política pública, lo realmente importante es aquello a lo que se le asignan recursos. Lo que no se presupuesta es simple demagogia. Aquí algunas preguntas:

¿Cuánto dinero se ha destinado a la búsqueda de desaparecidos? ¿Cuántos recursos están enfocados a que la investigación y la procuración de justicia, garanticen que las personas sepan dónde están sus familiares? ¿Habrá montos extraordinarios que subsidien el esfuerzo que madres y pares buscadores realizan en el intento de encontrar a sus familiares? ¿Cuánto viene etiquetado para facilitar que las fiscalías investiguen e integren correctamente sus carpetas? ¿Si hay coordinación entre órdenes de gobierno, se conjugarán recursos para tener una política más eficiente en la búsqueda e identificación de personas? Al revisar el PPEF2027 no encontramos nada dirigido a estos fines. A los desaparecidos no solo los desaparecieron en el discurso del segundo informe de actividades, también los tienen desaparecidos en el presupuesto público.

Mas allá de la crítica, deberíamos preguntarnos: ¿Podríamos cambiar ese inútil ritual que vemos año con año? ¿Acaso será posible modificar la lógica en la que construimos nuestra forma de definir el gasto y los ingresos? Resulta absurdo que pretendamos convocar a la sociedad a grandes transformaciones, si no atinamos a convencerlade que se apropie de aquellas razones para poner dinero público (sus contribuciones) en algún proyecto u otro. Si necesitamos mas gasto público, ya sea en losrubros antes expuestos o en salud, educación, movilidad, etc., debemos garantizar que haya información, diálogo y, sobre todo, confianza, para que la gente ponga de su bolsa, convencida de que su dinero será bien empleado. Por ello, es indispensable invertir la lógica imperante. En lugar de armar una “bolsa” de ingresos y preguntarnos “¿para qué alcanza?”: valdría más la pena decirnos a nosotros mismos: “Necesitamos “X” cantidad de recursos para garantizar que nadie carezca de vivienda”; “es indispensable invertir un monto “Y”, para evitar que persistan personas con hambre”; “si metemos tantos pesos al gasto público, garantizaremos que el acceso a la salud sea posible para el 100% de la población, en un tiempo determinado”. Sin el apropiamiento social de las metas, seguiremos estancados, sin políticas públicas claras y con gastos ineficientes.

Necesitamos modificar de forma radical, la manera en la que entendemos y pensamos nuestras finanzas públicas. México tiene un amplísimo conjunto de necesidades, especialmente en aquello que se conoce como “Derechos Fundamentales”. El acceso a la educación, a la salud, a la alimentación, a la vivienda, al agua o a la movilidad, son pendientes indispensables, para alcanzar que lo que establece nuestra constitución verdaderamente se cumpla. Que todas y todos los mexicanos, alcancen un nivel básico de provisión de estos bienes y servicios públicos.

Ha llegado la hora de cambiar la forma en que entendemos los recursos públicos (tanto del lado de los ingresos, como de los egresos), para financiar y especialmente, garantizar, el cumplimiento -para todos y todas- de aquellos derechos que son fundamentales para el mantenimiento de nuestro pacto social, ese que establecenuestra Constitución Política.

 

OTRAS NOTAS