Elon Musk vuelve a colocarse en el centro de la polémica, esta vez por revelaciones sobre su vida personal y su numerosa descendencia. Ashley St. Clair, expareja del empresario y madre de uno de sus 14 hijos conocidos públicamente, aseguró que el magnate le expresó su intención de tener una “legión de hijos” ante el temor de una eventual guerra civil.
Las declaraciones forman parte de Musk, el nuevo documental del cineasta ganador del Óscar Alex Gibney, presentado esta semana en el Festival Internacional de Cine de Venecia. La producción, de casi cuatro horas, analiza la trayectoria empresarial, política y personal del dueño de X, Tesla y SpaceX.
St. Clair, quien anteriormente estuvo vinculada al movimiento MAGA que impulsó políticamente a Donald Trump, relató que Musk llegó a escribirle un mensaje en el que justificaba su deseo de tener un hijo con ella.
“Necesito tener una legión de hijos antes de la guerra civil”, habría escrito Musk, según el testimonio de la influencer recogido en el documental.
Ambos tuvieron un hijo en 2024, cuya existencia St. Clair hizo pública meses después. A partir de entonces, su relación con el empresario quedó envuelta en disputas relacionadas con el reconocimiento, la custodia y el apoyo económico del menor.
Otra de las revelaciones que ha generado atención es el supuesto acuerdo de confidencialidad que el entorno de Musk habría planteado a St. Clair. La influencer sostiene que la propuesta alcanzaba aproximadamente los 40 millones de dólares, con un pago inicial de 15 millones y posteriores depósitos mensuales de 100 mil dólares durante alrededor de dos décadas, a cambio de guardar silencio sobre su relación con el empresario. Ella asegura que rechazó firmarlo.
“Me ofrecieron la oportunidad de no hablar por 40 millones de dólares”, declaró St. Clair durante la presentación de la cinta en Venecia, donde explicó que decidió priorizar lo que considera su derecho a contar su historia.
Musk, sin embargo, ha negado que se le haya ofrecido ese acuerdo, por lo que la versión sobre el supuesto pago permanece como una acusación de St. Clair. El empresario también ha arremetido contra el documental y contra Gibney, al considerar que la producción presenta una visión sesgada de su vida.
Durante su paso por Venecia, St. Clair también cuestionó la creciente influencia política de su expareja y el papel de X en la discusión pública. A su juicio, las publicaciones del multimillonario pueden alimentar una división que termina trasladándose fuera de las redes sociales.
“Lo que está haciendo con esta plataforma en X no se puede ignorar”, señaló, al advertir que Musk estaría “avivando llamas” y creando una división con potenciales consecuencias en el mundo real.
Gibney, por su parte, aborda en el documental la visión pesimista que Musk mantiene sobre un posible colapso de la civilización. El director consideró que algunos de esos temores podrían estar relacionados con la complicada infancia que vivió el empresario en Sudáfrica.
“Tuvo una infancia muy difícil y traumática”, afirmó el cineasta, quien planteó que Musk podría estar proyectando parte de ese trauma en su manera de interpretar el mundo.
Las revelaciones de Musk han aumentado la controversia alrededor del empresario, cuya vida familiar, influencia política y control de una de las principales plataformas sociales del mundo se convierten ahora en algunos de los ejes centrales del documental de Gibney.