Ozzy murió en julio del año pasado a los 76 años, apenas unas semanas después de ofrecer un concierto de despedida junto a Black Sabbath en Birmingham
Sharon Osbourne presentó una demanda ante el Tribunal Superior de Londres para solicitar la destitución de Colin Newman, el contador de toda la vida de su difunto esposo, Ozzy Osbourne, como uno de los albaceas encargados de administrar su herencia, valuada en alrededor de 100 millones de libras esterlinas.
Los documentos presentados muestran que la viuda del rockero, de 73 años, inició el procedimiento contra Newman bajo una legislación que permite a los tribunales destituir o sustituir a los representantes de una herencia.
Ozzy murió en julio del año pasado a los 76 años, apenas unas semanas después de ofrecer un concierto de despedida junto a Black Sabbath en Birmingham, su ciudad natal.
Newman había manejado las finanzas de Ozzy y Sharon desde antes de que la pareja contrajera matrimonio en 1982 y durante décadas se convirtió en una figura cercana a la familia, además de ocupar un lugar importante dentro de la industria musical británica.
Los registros de Companies House muestran que Newman fue director durante años de Monowise Ltd, una de las principales compañías británicas vinculadas a Ozzy, cargo al que renunció en abril, mientras que Sharon fue nombrada directora de la empresa en diciembre pasado.
No se conocen los motivos específicos por los que Sharon busca que Newman sea retirado de la administración de la herencia de Ozzy, ni tampoco se ha informado cuál será su postura ante la solicitud.