Cansancio constante, mareos, debilidad o dificultad para concentrarse pueden estar relacionados con niveles bajos de hierro, pero estos síntomas no son suficientes para realizar un diagnóstico. Una alimentación adecuada puede ayudar a cubrir las necesidades de este mineral y algunas combinaciones de alimentos favorecen su absorción.
El hierro es un mineral indispensable para el organismo, principalmente porque participa en la formación de hemoglobina, proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar oxígeno hacia los diferentes tejidos.
Cuando las reservas de hierro disminuyen durante un periodo prolongado puede aparecer anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica. Sin embargo, en las primeras etapas una persona puede no presentar síntomas evidentes.
Entre los síntomas que pueden presentarse cuando los niveles de hierro son bajos se encuentran:
La intensidad de los síntomas puede variar y algunos aparecen únicamente cuando la deficiencia ha avanzado.
Además, estos signos no son exclusivos de la falta de hierro y pueden relacionarse con otras condiciones de salud. Para conocer los niveles de hierro, un profesional puede solicitar estudios como una biometría hemática, ferritina sérica y otras pruebas relacionadas con el metabolismo del hierro.
El hierro de los alimentos se presenta principalmente en dos formas: hierro hemo, presente sobre todo en productos de origen animal y que el organismo absorbe con mayor facilidad, y hierro no hemo, localizado principalmente en alimentos vegetales y productos fortificados.
Entre las principales fuentes de hierro se encuentran:
De origen animal
De origen vegetal
Una de las formas más sencillas de mejorar el aprovechamiento del hierro de origen vegetal es acompañarlo con alimentos ricos en vitamina C, ya que esta vitamina favorece la absorción del hierro no hemo.
Algunas combinaciones prácticas son:
Naranjas, mandarinas, limón, fresas, kiwi, jitomate, brócoli y pimientos son algunas fuentes de vitamina C que pueden incorporarse a las comidas para facilitar la absorción del hierro vegetal.
También debe considerarse que algunas bebidas, como el té negro, contienen compuestos que pueden disminuir la absorción del hierro cuando se consumen junto con los alimentos.
Presentar cansancio, caída del cabello o mareos no significa automáticamente que exista una deficiencia de hierro. La anemia puede tener distintas causas y consumir suplementos sin necesitarlos tampoco es recomendable.
Los suplementos de hierro deben utilizarse bajo indicación de un profesional de la salud, quien podrá determinar mediante una evaluación y estudios de laboratorio si existe una deficiencia y cuál es su origen.
Esta información es únicamente orientativa y no sustituye una consulta médica. El diagnóstico de deficiencia de hierro, anemia o cualquier otra condición debe ser realizado por un profesional de la salud.