El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el triunfo de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt y atribuyó su avance al rechazo de los ciudadanos a las políticas migratorias del país, mientras el Canciller Friedrich Merz aplazó una conversación telefónica prevista para hoy con el Mandatario estadounidense.
La AfD obtuvo alrededor de 44 por ciento de los votos, frente al 17 por ciento de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merz, en unos comicios que representan un fuerte revés para los conservadores y que podrían llevar por primera vez desde 1945 a un partido de extrema derecha al Gobierno de un estado federado alemán.
"¡Wow! El partido populista en Alemania acaba de tener una gran noche", escribió Trump ayer en su plataforma Truth Social, donde calificó de "absolutamente horribles" las normas y regulaciones migratorias alemanas y sostuvo que estas habían perjudicado al país.
El Presidente estadounidense cerró su mensaje con la expresión "MGGA", en referencia a "Make Germany Great Again", una variación de su lema político "Make America Great Again".
Trump ha criticado durante años las políticas migratorias de Alemania y de otros países europeos, a los que acusa de haber perdido el control de sus fronteras tras la llegada masiva de inmigrantes y solicitantes de asilo durante la última década.
El triunfo de la AfD, impulsado en parte por el descontento con la inmigración, fue también celebrado por figuras cercanas a Trump, entre ellas el empresario Elon Musk.
El resultado electoral representa uno de los mayores golpes para la CDU desde que Merz llegó al poder a nivel nacional hace poco más de un año.
El candidato de la AfD en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, quien aspira a convertirse en jefe del Gobierno regional, ha prometido iniciar "deportaciones desde el primer minuto" contra los inmigrantes en situación irregular.
En este contexto, Berlín anunció hoy que aplazó una llamada telefónica entre Merz y Trump que estaba prevista para hoy con motivo del 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre.
El portavoz del canciller, Stefan Kornelius, confirmó que la conversación fue pospuesta por la parte alemana y que todavía no existe una nueva fecha.
Kornelius no quiso explicar las razones del aplazamiento, aunque precisó que no se debió a un problema de agenda.
Al ser cuestionado sobre las declaraciones de Trump en apoyo de la AfD, evitó referirse directamente a ellas, pero recordó que Merz ha señalado anteriormente que las intervenciones extranjeras en la política interna alemana, particularmente durante procesos electorales, son "inconcebibles" para el canciller.
El resultado de Sajonia-Anhalt abre así un nuevo frente entre Washington y Berlín, al tiempo que evidencia el creciente peso electoral de la extrema derecha en Alemania y el respaldo que sectores de la administración Trump están dando a partidos europeos de esa corriente.