Aunque la genética tiene un papel determinante en cuándo comienza a perder pigmento el cabello, diversos estudios relacionan algunos hábitos cotidianos con una aparición más temprana de las canas.
Encontrar el primer cabello blanco puede ocurrir a edades muy diferentes. Para algunas personas sucede después de los 40 años, mientras que otras comienzan a tener canas mucho antes debido, principalmente, a factores genéticos.
Sin embargo, la ciencia también ha encontrado una relación entre la aparición prematura de canas y factores relacionados con el estilo de vida, el estrés oxidativo y determinadas deficiencias nutricionales.
Esto no significa que exista una fórmula capaz de evitar las canas para siempre, pero sí que algunos hábitos podrían contribuir a conservar durante más tiempo la salud de los folículos encargados de producir el pigmento del cabello.
El tabaquismo es uno de los factores que aparece con mayor frecuencia relacionado con las canas prematuras.
El humo del tabaco incrementa la producción de radicales libres y el estrés oxidativo, procesos que pueden dañar las células encargadas de producir melanina dentro del folículo piloso.
Una revisión científica sobre envejecimiento prematuro del cabello identificó al tabaquismo entre los principales factores modificables asociados con este fenómeno.
La alimentación también puede influir en la salud y pigmentación del cabello.
Investigaciones han relacionado las canas prematuras con deficiencias de nutrientes como vitamina B12, ácido fólico, biotina, hierro y otros minerales.
Por ello, mantener una dieta variada que aporte proteínas, frutas, verduras, cereales, leguminosas y fuentes adecuadas de vitaminas y minerales puede ayudar a prevenir deficiencias que afecten al cabello.
Esto tampoco significa que tomar suplementos haga desaparecer las canas. Si existe sospecha de una deficiencia nutricional, lo recomendable es realizar una evaluación médica antes de consumir vitaminas por cuenta propia.
El estrés no es solamente una expresión popular cuando hablamos de “sacarse canas”.
Investigaciones experimentales han mostrado que el estrés intenso puede afectar las células madre relacionadas con la pigmentación del cabello, mientras que estudios en personas han encontrado una asociación entre estrés psicológico y aparición prematura de canas.
Incorporar actividades como ejercicio, descanso adecuado, actividades recreativas o técnicas para manejar el estrés podría contribuir a disminuir este factor.
La falta de actividad física, la obesidad y algunas alteraciones metabólicas también han aparecido entre los factores asociados con encanecimiento prematuro en diferentes investigaciones.
El ejercicio regular ayuda a mejorar la salud cardiovascular y metabólica y forma parte de las recomendaciones generales para disminuir procesos relacionados con inflamación y estrés oxidativo.
No es necesario realizar entrenamientos extremos: caminar, andar en bicicleta, nadar o mantenerse físicamente activo de manera constante también aporta beneficios.
Algunos estudios han encontrado asociaciones entre un consumo elevado de alcohol y mayor presencia de canas prematuras.
Dormir adecuadamente también forma parte de las recomendaciones dermatológicas para mantener un estilo de vida saludable y reducir factores que aceleran los signos del envejecimiento.
En algunos casos aislados se ha observado repigmentación del cabello cuando se corrigen determinadas causas, como ciertas deficiencias o periodos intensos de estrés.
Sin embargo, actualmente no existe un tratamiento médico comprobado capaz de revertir de manera general las canas relacionadas con el envejecimiento.
Por eso, más que buscar un alimento milagroso o un suplemento para evitar el cabello blanco, los especialistas recomiendan cuidar la salud general.
Las canas forman parte natural del envejecimiento, pero evitar el tabaco, mantener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio, moderar el alcohol y aprender a manejar el estrés podrían ayudar a disminuir algunos factores relacionados con su aparición prematura.