salud

Ozempic ya cambia el carrito del súper en México

Los medicamentos GLP-1 no solo están transformando la manera en que algunas personas comen y controlan su peso; sus efectos ya comienzan a sentirse en algo tan cotidiano como el carrito del supermercado.

En México, el 3.8% de los hogares tiene al menos una persona que utiliza medicamentos GLP-1, una familia de tratamientos a la que pertenece la semaglutida, principio activo de Ozempic. Y el cambio en los hábitos de quienes los utilizan ya comienza a reflejarse en sus compras.

De acuerdo con The Health Effect 2026, estudio elaborado por Worldpanel by Numerator, durante un periodo de seis meses los hogares mexicanos usuarios de GLP-1 redujeron 20% sus compras de categorías con alto contenido calórico.

Menos calorías llegan al carrito

El fenómeno tiene una explicación relacionada con los efectos de estos medicamentos sobre el apetito. Durante el tratamiento pueden modificarse el tamaño de las porciones y el consumo de azúcar, grasas y carbohidratos, cambios que posteriormente terminan reflejándose en las decisiones frente al anaquel.

El impacto puede ser relevante para supermercados y fabricantes de alimentos si aumenta el número de personas que recurren a estos tratamientos.

Actualmente, además del 3.8% de los hogares donde ya existe un usuario, otro 5.7% señala que considera utilizar medicamentos GLP-1. Esto no significa que todos vayan a iniciar un tratamiento, pero muestra el potencial de crecimiento de esta tendencia. Si hipotéticamente todos lo hicieran, la presencia podría alcanzar alrededor del 9.5% de los hogares mexicanos.

También llama la atención la edad de quienes recurren a ellos: 35% de los usuarios mexicanos tiene menos de 35 años. Además, el conocimiento sobre este tipo de medicamentos alcanzó al 28% de los hogares del país, siete puntos porcentuales más que en 2025, de acuerdo con Worldpanel.

No es solamente el efecto Ozempic

Los GLP-1 coinciden con un cambio más amplio en la manera en que los mexicanos compran alimentos.

El mismo estudio encontró que 43% de los hogares busca reducir su consumo de azúcar, mientras que vitaminas y suplementos ya alcanzan una penetración de 40.2% en México. Al mismo tiempo, categorías como chocolates y golosinas han perdido compradores: su penetración pasó de 75% a 71.2%, aunque el valor de sus ventas aumentó.

Esto apunta a un consumidor que no necesariamente deja de gastar, pero sí comienza a redistribuir su presupuesto hacia productos que relaciona con salud, prevención y bienestar.

Una tendencia que podría cambiar los supermercados

El crecimiento de los tratamientos GLP-1 plantea un reto para la industria alimentaria. Si quienes los utilizan compran menos productos altamente calóricos, las marcas podrían tener que adaptar presentaciones, porciones y opciones con menor contenido de azúcar o calorías.

Sin embargo, todavía es pronto para asumir que estos cambios serán permanentes. En México, 36% de quienes dejaron de utilizar GLP-1 señala que probablemente volvería a hacerlo o definitivamente lo haría, lo que muestra que el uso de estos tratamientos puede atravesar distintas etapas.

Por ahora, lo que sí muestran los datos es que el fenómeno dejó de limitarse al consultorio: los GLP-1 ya empiezan a modificar lo que algunas familias mexicanas ponen —y dejan de poner— en el carrito del súper.

Los medicamentos GLP-1 requieren valoración médica y no deben utilizarse únicamente por recomendación de redes sociales, conocidos o tendencias de consumo.

OTRAS NOTAS