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Suscripciones olvidadas y gastos hormiga

 
 
Los servicios digitales facilitan la vida: con un clic se pide comida, se solicita transporte o se accede a entretenimiento en streaming. Pero esa comodidad tiene un precio que en muchas ocasiones no es evidente. Según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la tecnología "digitalizó los gastos y el costo pasa desapercibido por lo sencillo y automatizado que se vuelve cargarlos directo a la tarjeta de débito o crédito".
 
El resultado: suscripciones que se renuevan solas, membresías olvidadas y pequeños cargos recurrentes que, en conjunto, representan una fuga significativa de recursos.
 
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) define los gastos hormiga como "pequeños desembolsos cotidianos" que pueden pasar desapercibidos pero que, al acumularse, representan hasta 15% del salario mensual.
Entre los ejemplos más comunes están:
 
 
El café de la mañana
Cigarros o golosinas
Refrescos y bebidas
Desayunos o comidas fuera de casa
Propinas frecuentes
Uso de Uber o taxi
Boleadas de zapatos
Salidas los viernes con amigos
 
La Condusef estima que, independientemente del salario, una persona puede gastar entre 16,000 y 18,000 pesos anuales en estos "antojitos" sin darse cuenta.
 
Nuevos derechos desde 2025: cancelación inmediata de suscripciones
 
Desde el 13 de diciembre de 2025, entró en vigor una reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) que fortalece la protección contra cobros automáticos no deseados. Las nuevas reglas obligan a los proveedores de servicios digitales a:
 
Permitir la cancelación inmediata de suscripciones y membresías.
Avisar con mínimo 5 días de anticipación antes de renovar automáticamente un servicio.
Informar de manera clara el monto, periodicidad y fecha de los cobros recurrentes.
Obtener consentimiento expreso del consumidor antes de activar cualquier renovación automática.
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