moda y belleza

María Vargas: el estilo sofisticado de la nueva Miss Universe México 2026

La jalisciense combina siluetas estructuradas, vestidos que resaltan la figura y un beauty look pulido; además, su relación con la belleza va más allá de las pasarelas, pues también es empresaria de skincare.

María Guadalupe Vargas Naranjo se convirtió en una de las nuevas figuras a seguir dentro de la moda y la belleza mexicana. La representante de Jalisco fue coronada como Miss Universe México 2026 el pasado 29 de agosto en Los Cabos, Baja California Sur, y será la encargada de representar al país en la edición internacional del certamen, prevista para el 24 de noviembre en San Juan, Puerto Rico.

Originaria de Zapopan, Jalisco, Vargas tiene 28 años y detrás de la corona existe una trayectoria que combina modelaje, negocios y escritura. Es licenciada en Negocios Internacionales, participó en Miss Jalisco 2018 —donde llegó al Top 5— y posteriormente obtuvo el título de Mexicana Universal Jalisco 2021. También es autora de Miss Trouble, la reina de los problemas, proyecto autobiográfico en el que aborda los prejuicios, las críticas y la construcción de una identidad propia.

Elegancia, líneas limpias y prendas que llaman la atención

Si algo ha comenzado a distinguir a María Vargas es un guardarropa que mezcla el glamour clásico de los concursos de belleza con una estética más contemporánea. En sus apariciones públicas predominan las prendas que marcan la silueta, los escotes asimétricos, hombros descubiertos y piezas con volumen utilizadas como punto focal del look.

Uno de sus retratos como representante de Jalisco la muestra con un conjunto blanco de líneas escultóricas, grandes volúmenes sobre los hombros y una silueta entallada. En otras apariciones ha recurrido a colores intensos, como azul y rosa, además de joyería visible pero sin sobrecargar el estilismo.

En la final nacional llevó esta fórmula al terreno del espectáculo: para la pasarela de gala apareció con un vestido plateado acompañado de una capa, utilizada para crear movimiento durante su recorrido. El brillo, los acabados luminosos y la teatralidad controlada parecen convertirse así en parte importante de su imagen rumbo a Miss Universe.

Su estética podría resumirse como sofisticada, femenina y de alto impacto. Vargas no parece apostar por el minimalismo absoluto, sino por colocar un elemento protagonista en cada atuendo: mangas voluminosas, una capa, un escote pronunciado, aplicaciones de cristales o un color saturado.

Un beauty look pulido y luminoso

La misma lógica se traslada a su maquillaje y peinado. En sus fotografías públicas aparece con frecuencia con cabello recogido o perfectamente peinado hacia atrás, lo que despeja el rostro y permite que los pendientes y el maquillaje ganen protagonismo.

En belleza predominan las cejas definidas, piel de acabado luminoso, ojos delineados o trabajados en tonalidades neutras y labios naturales. El resultado se mantiene dentro del glamour de certamen, pero evitando que todos los elementos compitan al mismo tiempo.

Y su vínculo con el cuidado personal no comenzó con la corona. En 2020 creó María Vargas Company, una empresa enfocada en productos de belleza y skincare. Entre sus productos se ha mencionado Sense, un suero facial pensado para pieles mixtas o sensibles. Vargas ha expresado además una preferencia por priorizar el cuidado de la piel sobre el maquillaje.

Del rosa mexicano a la alta costura

Otro de los looks que ya forma parte de su historia es “Cosmos Wixárika”, el traje diseñado por el jalisciense Joel García que ganó la competencia de Traje Nacional y que está previsto que Vargas lleve a Puerto Rico.

La propuesta utiliza una paleta dominada por el rosa mexicano, con cristales, perlas, bordados, aplicaciones de alta joyería y una monumental estructura de plumas. El diseño generó opiniones divididas en redes sociales por su interpretación de los elementos culturales, pero también dejó claro que la imagen de María Vargas rumbo al concurso internacional buscará ser todo menos discreta.

María Vargas comienza así su reinado con una identidad visual bastante definida: siluetas femeninas, piezas de alta presencia escénica, colores sólidos, brillo y un maquillaje pulido. Habrá que esperar a noviembre para conocer el guardarropa completo que llevará a Puerto Rico, pero sus primeras apariciones apuntan a que la moda será una de sus principales herramientas para construir su imagen internacional.

Más allá de la corona, su perfil también ofrece un ángulo poco habitual: la nueva representante mexicana no solo trabaja con la belleza como imagen, sino también desde los negocios y el cuidado de la piel. Eso podría convertirla en uno de los rostros mexicanos más interesantes para seguir durante los próximos meses dentro de las tendencias de moda, belleza y estilo de certamen.

 
 
 
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