Comparar coberturas, revisar exclusiones y conservar los documentos de la póliza son algunos de los consejos que la Revista del Consumidor destaca para proteger el patrimonio familiar.
Contratar un seguro para casa habitación puede ayudar a enfrentar gastos inesperados derivados de incendios, robos, inundaciones, terremotos u otros incidentes; sin embargo, antes de elegir una póliza es importante conocer exactamente qué se está contratando.
En su edición de septiembre de 2026, la Revista del Consumidor señala que el precio de un seguro no debe ser el único elemento para tomar una decisión, pues las coberturas y condiciones pueden variar considerablemente entre compañías.
Una de las principales recomendaciones es comparar costos, coberturas y conceptos entre diferentes opciones. Para resolver dudas, la publicación sugiere acudir con un agente de seguros que pueda explicar las características de cada producto.
También es necesario proporcionar correctamente las características de la vivienda, ya que factores como su ubicación pueden modificar el precio de la póliza debido al nivel de riesgo de la zona.
La elección, además, debe realizarse de acuerdo con las necesidades particulares de cada familia: no requiere la misma protección una vivienda ubicada en una zona susceptible a inundaciones que otra expuesta a diferentes riesgos.
La Revista del Consumidor recomienda prestar especial atención a las condiciones generales, exclusiones, deducibles, límites de cobertura y obligaciones del asegurado.
Este punto resulta relevante porque algunas pólizas básicas no necesariamente incluyen bienes de alto valor, como joyas, obras de arte u objetos de colección, por lo que podría ser necesario contratar una protección adicional.
Otra recomendación es pagar las primas en las fechas establecidas para evitar que la protección pierda vigencia.
Además, conviene guardar copias digitales de documentos importantes, entre ellos:
En caso de sufrir un siniestro, se recomienda tener disponible el número de póliza y comunicarse directamente con la aseguradora para conocer el procedimiento y los documentos necesarios para presentar la reclamación.
La publicación recuerda que no todos los seguros cuestan lo mismo, pues el precio depende de las características del inmueble y del nivel de protección contratado.
Por ello, más que elegir únicamente por precio, la recomendación es analizar qué riesgos están cubiertos y cuáles quedan fuera. La propia Profeco aclara que la información comparativa publicada tiene fines de orientación y no significa que certifique, recomiende o avale a alguna aseguradora en particular.