San Luis Potosí, SLP.- Después de múltiples quejas, inconformidades y señalamientos por presuntos abusos de poder, la salida de Wendy Castillo Mendoza, quien estuvo al frente de la Gerencia Técnica del Infonavit en San Luis Potosí, representa para algunos de los sectores que trataron con esa área la posibilidad de iniciar una nueva etapa dentro del instituto.
Durante su gestión, desarrolladores, constructores, verificadores, valuadores y, principalmente, derechohabientes denunciaron obstáculos, cuestionamientos y decisiones que complicaban distintos trámites. De acuerdo con testimonios de afectados, incluso se llegó a poner en duda la validez de documentos y la capacidad profesional de quienes participaban en determinados procesos, generando retrasos y dificultades que finalmente terminaban afectando a quienes buscaban acceder a una vivienda.
La salida de la funcionaria, sin embargo, no resuelve por sí sola los problemas. El verdadero reto para el Infonavit será recuperar el sentido de servicio público. Quien ocupa un cargo dentro de una institución no está ahí para imponer su autoridad, cerrar puertas o generar obstáculos, sino para facilitar los procesos dentro de la legalidad y atender a los ciudadanos.
También queda pendiente revisar la actuación del equipo que permaneció bajo su dirección. Entre los nombres señalados se encuentran Leonardo Lee Huerta, Juan Francisco Urenda Anguiano, Alberto Dávila Rodríguez y Manuel García Rodríguez, quienes ahora tienen la oportunidad de demostrar que las prácticas denunciadas durante la anterior administración no continuarán.