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La captura: una película esperanzadora

Libertad de opinión

Para mí es muy importante escribir estas líneas y hablar de una película que recién se estrenó en la plataforma Netflix: “La captura”. Aunque varios personajes y situaciones fueron dramatizados, el hecho central está inspirado en la captura real del criminal más buscado, ocurrida en Los Mochis, Sinaloa, en enero de 2016, y nos deja una reflexión mucho más profunda que la simple detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

En medio de una historia marcada por el poder del narcotráfico, el dinero y la corrupción, la película pone el foco en aquellos valientes policías federales que tuvieron frente a ellos la posibilidad de venderse, enriquecerse y mirar hacia otro lado, pero decidieron cumplir con su deber. Ahí está el verdadero valor de la cinta: recordar que la honestidad también existe, incluso cuando parece tener todo en contra. El mensaje es sencillo, pero poderoso: no todos tienen precio.

En un país donde durante años hemos escuchado historias de autoridades corrompidas por el crimen organizado, resulta emotivo ver una historia en la que la dignidad, el valor y la responsabilidad terminan imponiéndose sobre el miedo y el dinero. Al final, el personaje más importante no es el famoso narcotraficante, sino el policía que pudo traicionar su uniforme y decidió no hacerlo. Por eso recalco: la verdadera historia no es la del Chapo, sino la de quienes no se vendieron.

Otro aspecto relevante es que Alfonso Herrera se consagra con una fenomenal actuación, al igual que Héctor Kotsifakis, quien demuestra un enorme profesionalismo al haber estudiado durante meses al “Chapo” junto con su maestro de teatro cuando estuvo en prisión, logrando una interpretación extraordinaria.

Pero quizá lo más importante lo expresó Noé Hernández, quien en la cinta interpreta a otro de los policías que logran la detención del famoso delincuente. En una entrevista para promocionar la película, reivindicó al policía honesto que resiste ante todo. En ella expuso algo sumamente valioso que debe rescatarse y resaltarse. Por eso lo transcribo tal cual:

“Contar esta historia es importante, ya que generalmente cuando se habla de policías siempre hablamos de la corrupción, cómo se venden y siempre se habla mal de ellos. Por eso era muy importante, no solo hablar del policía, sino de un contexto social que implica todas las profesiones, hacer tu trabajo bien, hacer tu trabajo honestamente, hacer tu trabajo desde tu ética personal, aunque te dediques de albañil, ‘voy a hacer mi trabajo bien y de manera honesta porque lo que voy a llevar de alimento a mi casa es ganado con estas manos, con este sudor, no robando, no delinquiendo’.

Yo creo que sí es necesario voltear la mirada para darnos cuenta de que sí hay gente honesta, quesí hace las cosas bien, gente a la que le gusta trabajar y ganarse honradamente su pan. Yo creo que esto no es solo para policías, sino para todas las profesiones.

Mucho se dice que es muy difícil ser bueno. Pues qué lástima que sea así, porque ser bueno debería ser lo normal”, expuso contundentemente el actor.

Es raro que veamos una serie o una película capaz de inspirar y resaltar que sí existen policías buenos y honestos. “La captura” es una de ellas, un pequeño oasis en medio de tantas historias donde normalmente se exhibe justamente lo contrario.

 

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