Al inicio del ciclo escolar 2026-2027 este lunes regresaron a clases más de 28 millones de estudiantes de pre escolar, primaria y secundaria en México, en alrededor de 250 mil escuelas distribuidas en las 32 entidades el país.
En San Luis Potosí mas de 540 mil niños, niñas y jóvenes concluyen el periodo vacacional, quienes regresan a las aulas junto a más de 33 mil docentes en 8,000 escuelas que se ubican en los 59 municipios del estado.
¡Está de más decir que las calles vuelven al habitual tráfico, grave noticia!
Pero menos grave que el tema de la deserción escolar en nuestro estado, que en algunos niveles escolares alcanza más del 10%.
Uno de los desafíos de la educación actualmente, es no solo que los niños y jóvenes se inscriban, si no que concluyan su formación, pues actualmente uno de cada diez jóvenes que inician sus estudios, los abandonaran en el camino, principalmente en educación media y media superior.
Estos se atribuyen a problemas económicos, necesidades de trabajar y precariedad familiar, algunas de las causas de la deserción en México.
Los cambios demográficos y la migración generan que en comunidades se reporten aulas con menos de 10 alumnos, a diferencia de las grandes metrópolis donde se llegan a reunir más de 45 alumnos por cada maestro, dificultando en gran manera la enseñanza y aplicación de los programas educativos.
El factor más preocupante de la deserción es el de la falta de recursos económicos en el hogar, pues este representa un círculo vicioso que ahoga a familias enteras en la desgracia, al limitar las posibilidades de superar la circunstancia de origen y ser un obstáculo en el camino a una mejor calidad de vida de niños y jóvenes por la misma limitación de sus familias.
Situación que nos lleva a echar una mirada al tema laboral de los jóvenes, que cursan su educación básica y profesional, adelantando los problemas que tendrán en su futuro el tratar de conseguir un empleo, por la limitación educativa.
Hoy el sistema educativo también representa un lastre en la educación de las nuevas generaciones, pues aplica un modelo que en más de 100 años no se ha actualizado, para las nuevas tendencias, necesidades de los tiempos y nuevas generaciones.
Además, sumado a las políticas públicas que se traducen en una “fábrica de pobres” las expectativas que esperamos no son muy halagadoras.
Aun así, los estudiantes mexicanos han destacado en diferentes disciplinas que requieren exigencia académica y tecnológica, como inteligencia artificial, matemáticas de alto rendimiento, química, biología y robótica.
Pero lamentablemente estos destellos, no serán un brillo constante o un factor que transforme su calidad de vida en el futuro, debido a la pobreza social, falta de incentivos y programas para desarrollar y retener el talento en México.
En el mejor de los casos estas mentes brillantes migraran a otros países, donde sí se valora y se incentiva el talento y el desarrollo del conocimiento, como muchos mexicanos y mexicanas que destacan hoy en el extranjero.
Grandes valores que además de reconocimiento, encuentran una mejor calidad de vida, mexicanos provenientes de todos los estratos sociales.
¡Grandes cambios esperan al sistema educativo en México!