Por primera vez en más de 600 años, el trono de Noruega tiene una mujer como heredera
Por primera vez en más de 600 años, el trono de Noruega tiene una mujer como heredera: la Princesa Ingrid Alexandra, de 22 años, hija del nuevo Rey, Haakon VIII, y nieta del recién fallecido monarca, Harald V.
Si desde la muerte de Margarita I, en 1412, no había existido la posibilidad de que una mujer gobernara se debió a la Ley Sálica, que excluía a las mujeres de la línea de sucesión.
Aquello terminó en 1990, cuando se implementó la primogenitura absoluta que ignoraba el género, que aplica para quienes nacieron después del cambio.
En la reunión de gabinete posterior a la muerte de Harald V, la Princesa apareció al lado de su padre, el nuevo Rey, lo que medios noruegos consideraron un ejemplo de lo lista que está para asumir su posición.
"Parecía serena, es una tarea para la que nació y para la que fue criada. Estoy segura de que sabe lo que le espera y parece que se desenvuelve de maravilla en su papel de Princesa", indicó al medio noruego VG la experta en la realeza Tove Taalesen.
"Pasar de ser Princesa a Princesa Heredera es completamente diferente. Una de sus funciones es la de ejercer como regente, pero también puede desempeñar todas las funciones constitucionales, como participar en el gabinete y en la apertura del parlamento, además puede celebrar audiencias", añadió.
Ya ha representado a su país, por ejemplo, en el Mundial de Futbol. Una de las imagen más famosas fue la de ella y su hermano Sverre Magnus, dentro del vestidor de su selección tras el triunfo ante Brasil.
Pese a ello y sin importar el protocolo, la Princesa le dio un abrazo al sonriente futbolista. Una muestra perfecta de que la personalidad con la que se le describe, aunque en lo general tienda a ser reservada.
Lo cierto es que Ingrid Alexandra es una apasionada del deporte y está en la élite. Ganó medalla de oro en el campeonato noruego de surf juvenil a sus 16 años y también practica kickboxing y esquí.
Para su lista de deseos por su cumpleaños 19, ella tenía entre las prioridades el paracaidismo, por lo que se lanzó desde 20 mil pies de altura, otra foto que compartió la cuenta de la Casa Real.
Durante 15 meses estuvo en servicio militar de lleno. Medios nórdicos afirman que no se presentó sólo para fotos, sino que aprendió supervivencia, manejo de armas y se hizo especialista como artillera de un vehículo blindado.
Tras terminar esa etapa el año pasado, decidió inscribirse a la Universidad de Sidney para estudiar Ciencias Sociales, con especialización en Relaciones Internacionales y Economía Política.