En los 10 años que pasaron entre el montaje de El Rey León que protagonizó Carlos Rivera hasta el que ahora estelariza Pierre Louis, la industria del entretenimiento creció tanto en México que para estructurar el musical sus creadores encontraron más y muy variadas opciones.
Anthony Lyn, director de escena, y Marey Griffith, coreógrafa de la obra que se presenta en el Teatro Telcel, aseguraron que tanto en el ámbito artístico como en el técnico, México ha crecido exponencialmente.
"Es un País que ha potencializado su talento a un ritmo vertiginoso, y ahora vemos técnicos y artistas muy preparados, especializados, con muchas ideas y con formación muy bien lograda", destacó Lyn.
"En el área artística, sin duda, es un hecho que ves a actores con toda la preparación del mundo, pero, sobre todo, hay bailarines que tienen especialización en teatro musical que te ofrecen muchos colores y variantes. Eso era muy difícil de encontrar años atrás, pero es una señal inequívoca de que la industria ha evolucionado", añadió Griffith.
Los integrantes del staff de producción del musical, que se estrenó en marzo del año pasado, comentaron que México se ha vuelto una referencia en cuanto a talento local con nivel de exportación.
"Hay técnicos que conocen de diversas áreas. Hay técnicos y equipo que han tenido la visión de entender que el musical en vivo es una historia y que no es necesariamente igual a un concierto, y me encanta ver cómo ha habido talentos de todas las áreas que han salido del País", puntualizó Lyn.
"Antes había solo una mirada muy específica en cuanto al baile en una obra de teatro, y se pensaba que era lo mismo para un show que para una obra o que para una emisión televisiva, y no. Hoy en día encuentras en México bailarines con un nivel altísimo, y la prueba es que hubo muchísimos aspirantes para el ensamble que nos dejaron boquiabiertos", afirmó Griffith.
El Rey León, basada en el guion de Roger Allers e Irene Mecchi, fue concebida para el teatro por la reconocida Julie Taymor, quien, además, participó en el diseño de las marionetas y vestuario que aún siguen estando vigentes dentro de la obra.
"Julie tiene una visión tan profunda del arte y de la vida en el teatro musical que no solo pensó en un momento brillante en la historia, sino en situaciones llenas de inspiración y sorpresa para mantener cautivo al público.
"Visualizó el concepto de las marionetas como un conjunto completo, donde ves cómo los actores y bailarines las manejan, y en vez de mantener un secreto en relación a quien las manipula, generó un detalle muy atractivo para nunca perder el interés, y es parte de lo que hace excepcional a la obra", destacó Lyn.