Imagina que cuando tomas el lápiz, lo envuelves con tus dedos y enfocas tu mente en una imagen, una idea, un sentimiento, se crea una conexión invisible pero muy fuerte, de tu corazón, tu cerebro y tu palabra inconsciente. Imagina también que se abre una puerta oculta a tu información de la psiquis profunda, cuando comienzas a vaciar esas palabras que solamente pueden articularse discursivamente de forma escrita.
Allí está el tesoro terapéutico de la comunicación de tu mente consciente con tus entrañas, tus recuerdos, los cajones olvidados de tu alma que permanecieron cerrados para protegerte de mirar aquello que está pendiente en tu proceso evolutivo. Porque la escritura no siempre tiene que existir para crear literatura, belleza, ficción, ciencia, academia o teoría, también es un derecho intrínseco a cada ser que es atravesado por la palabra y por lo tanto configurado(a) por esta.
Estamos hechos de discurso, de frases, de creencias, reflexiona si no es importante que fomentemos este buen hábito. “Querido diario” nos puede sonar cursi o antiguo, pero tal vez es la forma más honesta e incluso muy al alcance de cualquier persona,de reconectar dignamente con nuestro self. Te propones hacer un ejercicio de escritura automática durante nueve días, veinte minutos, sin censura. ¿Qué pasaría? El primer día tal vez te sientas muy sorprendido(a) de que salió de tus entrañas, de tu mente, de tu cuerpo, de lugares olvidados de tí, un pensamiento que no recordabas que tenías, o recuerdos, o emociones, anhelos, deseos, reclamos y sí…poesía. Y todo eso es tuyo, es tu universo, tu energía, tu reino.
Es un espacio que no volteas a ver, que no escuchas ni en sueños, porque el autoanálisis, escucharse a uno(a) mismo(a), en conciencia plena y con toda la paciencia y amor, posiblemente te acerque a un criterio propio y por ende a una libertad anhelada que no sea conveniente para quien te consume o se sirve de tí y de quien no has podido emanciparte.
Es verdad que prestar atención al propio discurso, conectar con paciencia las piezas sin orden que yacen dormidas en la sombra, te va a dar mucha más energía, porque te re-conectarás con tu esencia y con ello vienen pensamientos propios, creaciones originales, aromas, esencias, colores muy auténticos que solamente tú nos puedes compartir.
Tú y nadie más. Y es que el “conócete a tí mismo(a)” fué, es y será la mejor de las ideas. Y qué mejor manera que con una redacción que nace del cerebro arcaico, para después, con los días, con la práctica se va convirtiendo en filosofía, en indagación, en exploración lúdica.
¿Te atreves? Hacer de la escritura uno de tus aliados te haría volver a encender tu voluntad y tu valentía, porque la pereza es un demonio que te lleva a la antesala de una muerte sin gloria.
A veces, veinte minutos de una profunda conversación con tu interior te cambia la vida para siempre y tú con ello se la cambias, para bien a tu progenie o a los que vienen en la siguiente generación. Y es que a veces los “darse cuenta” son los regalos más suculentos para la alegría de vivir, porque crear estas conexiones definitivamente te lleva a una mejor salud.
¿Estás siendo modelado(a) por el discurso ajeno o escuchas tu propio discurso y te apalabras desde el corazón? Los primeros días viene el vómito verbal, tal vez emociones fuertes o desagradables, pero conforme van pasando los días, comienza a surgir un texto luminoso y sabio que ya habla más de autoconocimiento que de explosión irracional.
Y así vas avanzando hacia tí, hacia ese centro luminoso y amoroso que todo lo dirige para la creación consciente en la tierra. Te haces dueño de lo que creas al nombrar con decisión y entereza, no eres ya un o una repetidor(a) de palabras ajenas que te traspasan sin permiso.
Lo recomendable es que realices este ejercicio de escritura inmediatamente después de despertar, pues la información inconsciente está mucho más cercana para ser derramada en el papel, sin embargo, puede ser a cualquier hora del día y la sugerencia es que ese momento íntimo contigo sea en un lugar seguro, en dónde no te interrumpan y puedas permitirle a tu ser que se exprese sin tapujos ni represión.
¿Qué pasará después? Rompe las hojas de papel ecológico en dónde hayas trabajado, respira y permite que la energía se acomode. Después de los días observa maravillado(a) lo que va sucediendo, que en el mejor de los casos llegarás sorprendido(a) y maravillado(a) a vivir sincronicidades, milagros, revelaciones y magia.
Lo mejor de todo es que es seguro que posiblemente encuentres el camino para sanar viejas heridas y encuentres respuestas internas que no sabías que poseías. Que tu camino de escritura te abra las puertas que siempre quisiste cruzar, hacía tu máximo bien, hacia ese destino que es mirar tu sonrisa en el espejo y ver en ese reflejo a un(a) cómplice satisfecho(a) de su belleza interna.
Gracias por caminar juntos.
Tu terapeuta
Claudia Guadalupe Martínez Jasso.