San Luis Potosí, SLP.- La necesidad de México de elevar sus ingresos públicos, reducir el déficit y contener el endeudamiento podría traducirse en una mayor presión fiscal sobre las empresas en 2027, justo cuando el país necesita fortalecer la inversión y recuperar la confianza para crecer, advirtió Jaime Chalita Zarur, presidente del Consejo Empresarial Mexicano (CEM), Capítulo San Luis Potosí. Para 2026, Hacienda estima un déficit amplio de 4.1% del PIB y una deuda equivalente a 54.7% del PIB, cifras que anticipan un margen más estrecho para las finanzas públicas.
Chalita Zarur consideró indispensable combatir la evasión, la facturación falsa y el “huachicol fiscal”, pero advirtió que el reto de las finanzas públicas va más allá de intensificar la vigilancia sobre los contribuyentes. “Fiscalizar puede elevar los ingresos en el corto plazo; no sustituye inversión, formalidad ni crecimiento. Si habrá mayor rigor para recaudar, debe existir el mismo rigor para revisar cómo se ejerce el gasto público y para ampliar la base de contribuyentes”.
El presidente del CEM señaló que la certidumbre jurídica es otro componente central del panorama económico. Banco de México mantiene la inseguridad, la falta de Estado de Derecho y la corrupción entre los factores que obstaculizan la actividad económica. “La certidumbre jurídica es la variable principal que evalúa el capital privado. No podemos exigir rigor al contribuyente mientras mantenemos una justicia a la carta. Sin seguridad, contratos que se respeten y reglas que se apliquen igual para todos, la inversión se pospone, se cancela o busca otro destino”.
Frente a este escenario, Chalita Zarur cuestionó que la urgencia por posicionar aspirantes rumbo a 2027 comience a imponerse sobre una agenda que debería estar concentrada en inversión, seguridad, crecimiento y finanzas públicas, mediante campañas adelantadas, espectaculares “informativos” y promoción anticipada de figuras políticas. Advirtió además sobre el uso de tiempo y recursos públicos en esta dinámica. “El dinero público es de todos, no de ningún gobierno. Y mientras esto ocurre, ¿la autoridad electoral? Ausente. ¿Por interés, por miedo, por cooperar y con quién?”, cuestionó, al advertir que sin certeza jurídica tampoco hay confianza para invertir.