principal

La canícula cambia cómo se siente el calor en SLP

La humedad dificulta que el cuerpo pierda calor mediante la sudoración, por lo que durante la canícula aumenta la sensación de bochorno.

La sensación de estar "hirviendo" durante estos días no significa que San Luis Potosí atraviese el periodo más caluroso del año. El fenómeno que provoca esa percepción es la canícula, una pausa natural dentro de la temporada de lluvias que incrementa el bochorno por la combinación de temperaturas todavía elevadas y humedad.
 
José Antonio Ávalos Lozano, profesor investigador de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) y coordinador del Laboratorio de Variabilidad Climática (Variclim), explicó que la canícula es un fenómeno meteorológico normal, conocido también como sequía intraestival o veranillo, por lo que no debe confundirse directamente con los efectos del cambio climático.
 
Una pausa entre las lluvias
Durante esta etapa, las lluvias disminuyen de manera natural entre 20 y 30 por ciento, debido a que se presenta una pausa entre dos periodos de mayor precipitación. La canícula suele presentarse entre julio y agosto. En San Luis Potosí, normalmente se manifiesta en las cuatro regiones del estado.
 
Este fenómeno cumple incluso una función dentro del comportamiento natural de la temporada de lluvias, ya que un periodo continuo de precipitaciones favorecería la aparición y propagación de hongos y otros organismos.
 
La canícula de 2026, sin embargo, no se ha comportado de la misma manera en todo el territorio potosino. En la Huasteca y la Zona Media se ha presentado ligeramente por debajo de lo habitual, mientras que en la Zona Centro y el Altiplano, donde se encuentra la capital potosina, la disminución de las precipitaciones ha sido más intensa de lo normal. Es justamente esta condición la que explica parte de la percepción que actualmente tienen los habitantes de estas regiones.
 
¿Por qué se siente tanto calor?
Uno de los principales mitos alrededor de la canícula es que se trata del periodo más caluroso del año. No es así. Los meses en los que se registran las temperaturas más elevadas en San Luis Potosí son mayo y junio, particularmente mayo, aclaró Ávalos Lozano.
 
La diferencia está en la humedad. Durante mayo y junio las altas temperaturas suelen presentarse en condiciones más secas, mientras que en la canícula todavía se mantiene el ambiente propio del verano.
 
Aunque las temperaturas no necesariamente alcanzan los niveles de aquellos meses, existe mayor humedad, lo que dificulta que el cuerpo pueda perder calor mediante la sudoración. El resultado es esa sensación de calor pesado y sofocante que comúnmente se conoce como bochorno.
 
"Los periodos más calientes del año, en todo San Luis Potosí, son mayo y junio", explicó, al señalar que la percepción térmica durante la canícula responde principalmente a la combinación de calor y humedad.
 
¿Representa un riesgo?
Para la mayoría de las personas, no. En condiciones normales, la canícula representa principalmente una incomodidad y no un riesgo por sí misma. El cuerpo humano está adaptado para regular su temperatura mediante la sudoración; sin embargo, cuando se combinan temperaturas elevadas con humedad, este mecanismo se vuelve menos eficiente y aparece la sensación de agobio.
 
Para que se produzcan afectaciones importantes tienen que presentarse condiciones extremas tanto de temperatura como de humedad. El mayor riesgo se concentra en las zonas cálidas y húmedas. En San Luis Potosí, este tipo de situaciones son más probables en la Huasteca, particularmente en Ciudad Valles, donde las condiciones ambientales pueden favorecer episodios de calor extremo.
 
En esos escenarios pueden presentarse golpes de calor, deshidratación, desmayos y otras complicaciones derivadas del calentamiento excesivo del organismo. En contraste, para la Zona Centro, el Altiplano e incluso la Zona Media, el investigador consideró poco probable que la canícula, bajo las condiciones actuales, represente por sí sola un problema grave para la población.
 
La canícula está por despedirse
El fenómeno se encuentra ya en su etapa final. Su comportamiento habitual se concentra entre julio y agosto, mientras que septiembre marca el regreso hacia el periodo de mayor precipitación en San Luis Potosí.
 
Así, los días de bochorno que se viven actualmente no significan que el estado haya llegado a su máximo nivel de calor del año, sino que forman parte de una pausa natural dentro de la temporada de lluvias.
 
La canícula, más que traer temperaturas récord, cambia la manera en que el cuerpo percibe el calor: menos lluvia, temperaturas todavía elevadas y humedad suficiente para hacer que el ambiente se sienta mucho más pesado.
 
 
OTRAS NOTAS